Bruno Rodríguez Parrilla, ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, afirmó este jueves a través de la red social X, que el gobierno de Estados Unidos carece de autoridad práctica y moral para decidir qué es legal al amparo del Derecho Internacional y de las normas del libre comercio, en referencia al cerco económico y financiero que la administración Trump aplica al archipiélago cubano.
El gobierno de EEUU carece de autoridad práctica y moral para decidir qué es legal al amparo del Derecho Internacional y de las normas del libre comercio.
Sus medidas no sólo están dirigidas ilegalmente contra Cuba, sino también contra el resto de la comunidad internacional. Quienes las asumen como legales, se hacen cómplices del castigo colectivo al que EEUU está sometiendo al pueblo cubano.
El gobierno estadounidense no tiene autoridad alguna para decidir quién puede y quién no comerciar combustibles o cualquier otro producto con Cuba, invertir en nuestro país, ayudar a nuestro pueblo.
Tampoco tiene derecho a imponer un bloqueo naval ni un cerco energético; detener ni revisar embarcaciones en alta mar; bombardear y ejecutar extrajudicialmente a quien «navegue sospechosamente» en aguas internacionales; usurpar recursos y territorios soberanos de otros pueblos.
A Cuba le asiste la verdad, la razón y el Derecho Internacional. Al gobierno de EEUU no le ampara ni la más grande de sus mentiras y pretextos mendaces.
#CubaNoEsUnaAmenaza El Bloqueo Sí.
— Bruno Rodríguez P (@BrunoRguezP) October 8, 2026
El canciller advirtió que las medidas estadounidenses no solo están dirigidas ilegalmente contra Cuba, sino también contra el resto de la comunidad internacional. Quienes las asumen como legales, dijo, se hacen cómplices del castigo colectivo al que Washington somete al pueblo cubano.
Rodríguez Parrilla argumentó que el gobierno estadounidense no tiene autoridad alguna para decidir quién puede y quién no comerciar combustibles o cualquier otro producto con Cuba, invertir en el país o ayudar a su pueblo.
El jefe de la diplomacia cubana enumeró otras acciones que tampoco tienen derecho a imponer: un bloqueo naval, un cerco energético, la detención o revisión de embarcaciones en alta mar, ni bombardeos o ejecuciones extrajudiciales contra quienes supuestamente «naveguen sospechosamente» en aguas internacionales.
Asimismo, denunció la usurpación de recursos y territorios soberanos de otros pueblos. «A Cuba le asiste la verdad, la razón y el Derecho Internacional. Al gobierno de EE.UU. no le ampara ni la más grande de sus mentiras y pretextos mendaces», reiteró.
Las declaraciones se producen en un contexto de recrudecimiento sin precedentes del bloqueo económico, comercial y financiero contra la nación antillana. Ese cerco se ha amplificado con medidas energéticas que buscan asfixiar al país y provocar un estallido social.
