En un comunicado, la FUSS (afiliada a la Federación Sindical Mundial) subrayó que ese cerco desde hace más de seis décadas constituye un acto de agresión unilateral contra un pueblo soberano y una violación flagrante del derecho internacional de la Carta de la Naciones Unidas y de los principios de humanidad.
Golpea directamente el derecho al trabajo, salud, alimentación, educación, y a una vida digna de la clase trabajadora y de sus familias, indicó la FUSS a la par que expresó su solidaridad con la Central de Trabajadores de Cuba (CTC).
El bloqueo causó pérdidas que superaron los ocho mil millones de dólares, y los daños acumulados sobrepasaron los 178 mil 700 millones de dólares, entre marzo de 2025 y febrero de 2026, acotó el texto.
Cifras que representan hospitales sin medicamentos, escuelas sin materiales, familias trabajadoras sin acceso pleno a bienes esenciales y generaciones enteras que resisten con dignidad las consecuencias de una política cruel y ajena a toda ética, subrayó la FUSS.
La Federación también denunció que el bloqueo es una medida de guerra económica silenciosa contra el pueblo cubano, como lo expresa la CTC, «Cuba no es una amenaza; el bloqueo sí lo es».
De manera abrumadora la comunidad internacional durante 33 años consecutivos exige ante la Asamblea General de las Naciones Unidas el fin del cerco, con el respaldo de 165 Estados miembros en su más reciente votación.
“Como enseñó José Martí: El obrero no es un ser inferior ni se ha de tender a tenerlo en corrales y gobernarlo con la pica, sino en abrirle, de hermano a hermano, las consideraciones y derechos que aseguran en los pueblos la paz y la felicidad.
Hoy, esa verdad sigue vigente: la clase trabajadora cubana no pide limosna, exige justicia; no pide tregua, exige respeto. Hoy, ayudar a Cuba es un deber de clase y un acto de humanidad” afirmó.
La FUSS reiteró su compromiso internacionalista y clasista con los trabajadores de Cuba y con la CTC, organización hermana con la que compartimos la convicción de que la unidad de la clase trabajadora es la única garantía real de victoria frente a la opresión imperialista.
Seguiremos alzando la voz, en El Salvador y en todos los espacios donde sea posible, hasta que el bloqueo caiga y Cuba pueda construir su revolución en plenitud, concluyó el mensaje.
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