Uno se hace a la idea de quien interpreta a veces un personaje negativo, de índole destructivo, no puede dar una versión optimista sobre sus pareceres sobre la humanidad.
Pensaba que era el caso de Arnold Schwarzenegger, un exrepublicano quien fue gobernador de California y destacado actor en sus interpretaciones fílmicas del personaje de Terminator, convertido hoy en un consecuente defensor del medioambiente y contrario a las políticas del presidente norteamericano, Donald Trump.
No sé por qué no se dio a conocer cuando hace 38 años lo detecté cruzando la calle 23 y se dirigía de incógnito al Hotel Habana Libre, le dije al fotógrafo Jorge Valiente que le tirara una foto, a la que titulé Terminator en La Habana; quizás fue para no comprometer la entrevista que nuestro Comandante en Jefe le concedió a su esposa, la periodista María Schriver –sobrina de John F. Kennedy-, rechazando a decenas de órganos de prensa que querían entrevistar al líder de la Revolución Cubana. El texto de la interviú fue tergiversado en Miami.
Desde entonces tuve la intuición de que esta persona dedicado al fisioculturismo, en el que ganó premios, y padre de cinco hijos -cuatro con la sobrina de Kennedy- no era como los demás estereotipos de taimados simuladores que se disfrazaban de altruistas.
El actor ve un «sinsentido» en el hecho de que las autoridades estadounidenses estén «politizando» el problema de la ecología «diciendo que es una cuestión de izquierdas o de derechas», y se muestra convencido que Trump, tiene algo en común con su personaje Terminator: ambos quieren «acabar con el progreso y el futuro».
ES UN TERMINATOR, RECALCÓ
«Es un Terminator», afirma en una entrevista con EFE el actor, en referencia al personaje que interpretó y que da nombre a la serie homónima de películas de ciencia ficción. Schwarzenegger, es un ferviente activista y ambientalista, conocido por reprochar reiteradamente a los líderes mundiales, incluido el Colorado, su falta de acción en la lucha contra la crisis climática.
Esta semana el mandatario norteamericano anunció su intención de revocar el poder de California para establecer sus propios límites en cuanto a emisiones de gases contaminantes de sus vehículos. Esta medida, que ha sido calificada por algunos medios como una «declaración de guerra a California», tiene como fin contener la producción de vehículos y hacerlos «considerablemente más seguros», según Washington.
Al coro de críticas que ha suscitado la nueva medida se ha sumado Schwarzenegger: «¡Lo que está haciendo es criminal! Se está deshaciendo de las regulaciones y leyes ambientales que fueron aprobadas por los presidentes anteriores».
De hecho, al establecer sus propias reglas sobre la contaminación de vehículos en 1996, California se convirtió en un estado-pionero en este tipo de política ‘verde’ y, según Schwarzenegger, sus «duras leyes medioambientales» son un «ejemplo de éxito» para todo el mundo.
El exgobernador del estado calificó de «sinsentido» el hecho de que las autoridades estadounidenses estén «politizando el problema [de la ecología] diciendo que es una cuestión de izquierdas o de derechas», mientras que, en realidad, las reglas medioambientales son perfectamente compatibles con el desarrollo económico.
En este contexto, Trump, en forma festinada, anunció su muerte, a la que respondió Arnold que todavía estaba vivo, y lo invitó a comparar el pago de los impuestos, un acápite muy negativo para el actual mandatario, un multimillonario que casi todos los años no los paga, fingiendo pérdidas avaladas por entes jurídicos que controla.
Es bueno recordar que el 1 de junio del 2017, Trump anunció la retirada de su país del Acuerdo de París, ratificado por 195 países en la capital de Francia en diciembre del 2015, indignando tanto a la comunidad científica como a gran parte de la clase política mundial.
Según el mandatario, el documento trae consigo «desventajas» en «beneficio exclusivo de otros países» y genera «pérdidas de puestos de trabajo, sueldos bajos, el cierre de fábricas y una inmensa disminución de la producción económica».
CON GRETA THUNBERG
La activista sueca Greta Thunberg reveló que Schwarzenegger le ofreció prestarle uno de sus automóviles eléctricos para que pudiera movilizarse de manera más ecológica mientras se encuentre en el continente norteamericano.
Durante una charla para un programa de entrevistas noruego y sueco, la joven afirmó que planea dirigirse a Montreal (Canadá), donde continuará su cruzada climática. Luego de que el presentador le preguntara cómo pensaba llegar hasta allá, Greta respondió que, aunque había mucha gente que quería prestarle un coche eléctrico, la oferta «más divertida» fue la de Schwarzenegger: «Me ha ofrecido su vehículo eléctrico si yo quiero».
La adolescente de 16 años aceptó la oferta para cumplir su objetivo, reportó Yahoo! News.
A principios de septiembre la estrella de Hollywood, conocida por reprochar reiteradamente a los líderes mundiales por su falta de acción en la lucha contra la crisis climática, publicó en su cuenta de Instagram la fotografía de su camioneta todoterreno Humor H1, modificada para ser eléctrica, junto con el mensaje: «Mi Humor es una prueba de que puedes convertir cualquier auto en una máquina limpia».
Aunque se rumoraba que ese sería el modelo que el también ambientalista pondría a disposición de Thunberg, un portavoz del actor confirmó que en realidad se trata de un Tesla Modelo 3. «Llevar su Humor eléctrico por todo el país sería todo un desafío, por lo que no será su automóvil personal», aseguró el portavoz a la revista de automóviles estadounidense Car and Driver.
Según ese delegado, Schwarzenegger le había pedido a Greta que lo llamara «si necesitaba algo». En cuanto se supo que necesitaba ayuda para organizar su transporte en Norteamérica, el actor se ofreció para garantizarle un vehículo eléctrico amigable con el clima durante su estadía. «Greta puede viajar de manera totalmente eléctrica a través de EE.UU. y Canadá», detalló.


