
Foto: WBSC
Cuba concluyó este sábado con un meritorio subtítulo en la Copa Internacional de beisbol para ciegos acogida por la localidad italiana de Castiglione Della Pescaia.
El conjunto llegaba con el objetivo de retener la corona conseguida frente al mismo rival dos años atrás, pero en esta ocasión los anfitriones cambiaron la historia y vencieron 10-4.
Los caribeños llegaron a disfrutar de una ventaja de 4-3 en cuatro completas, gracias a registrar dos carreras en el tramo bajo de la cuarta entrada, pero los oponentes fabricaron un ramillete decisivo de cinco en el quinto y añadieron dos en el sexto.
Iván Gordo propulsó la mitad de las anotaciones antillanas, mientras Yaniel Pérez resultó el único con tres jits. Por los contrincantes, Giorgio Napoli impulsó cuatro, seguido por Andrea Spiga, autor de dos. La defensa de la Isla también se desmoronó en los compases finales y terminó con cinco errores.
Antes, en las semifinales, al filo de la madrugada, vencieron 8-0 a Taipéi de China. Solo dejaron de marcar en el quinto y la condición de locales los liberó de batear en el sexto, pero fabricaron cuatro en el primero, dos en el segundo y una más tanto en el tercero como en el cuarto.
Distribuyeron 16 imparables a lo largo del encuentro, frente a solo uno de los asiáticos. Cada selección cometió una pifia al campo.
Los cinco titulares y un suplente remolcaron al menos a un compañero hacia la goma: dos impulsadas de Maikel Meriño y Pedro Díaz, sumadas a una de Maikel Rodríguez, Alexis Bargaza, Gordo y Pérez. Gordo pegó cuatro indiscutibles, secundado por tres de Rodríguez, Meriño y Pérez.
Entre tanto, los anfitriones dispusieron en esa fase previa de los británicos 11-4. Existía desconcierto en los locales porque los del Reino Unido comandaban 4-2 hasta la parte alta del cuarto episodio, pero una rebelión bambina consistente en racimos de cinco y cuatro volteó el choque y lo finalizó en cinco innings.
Por el bronce, Gran Bretaña doblegó 9-2 a los taipeyanos, liderada por las cuatro empujadas de Steven Smith, quien pegó un cuadrangular de tres carreras fundamental en el tercer acto.
Aunque los cubanos no regresarán otra vez con el trofeo, volvieron a jugar un gran torneo, digno de aplausos, muestra del talento de los jugadores y de la voluntad de las autoridades, tanto deportivas como nacionales, para posibilitar estos logros en un escenario tan adverso.

