En el octogésimo primer período de sesiones de la Asamblea General de la ONU, que transcurre en su sede en la ciudad estadounidense de Nueva York, no ha dejado de estar presente el reclamo del levantamiento del genocida bloqueo norteamericano contra Cuba.
La primera voz que se alzó contra esa política hostil fue la de Brasil, país que tradicionalmente abre los debates de cada período de sesiones del organismo internacional.
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula Da Silva, reiteró su profundo rechazo al cerco económico, comercial y financiero que durante décadas han mantenido las diversas administraciones estadounidenses, y que ha registrado un reforzamiento sin precedentes bajo el mandato de Donald Trump.
«En Cuba, el mundo observa espeluznado como se impone un castigo colectivo a diez millones de personas mediante un bloqueo económico, energético ilegal», enfatizó el mandatario del gigante suramericano.
En el segmento al más alto nivel, que reúne a jefes de Estado y de Gobierno y a representantes de las naciones miembros, otros oradores se sumaron a la condena de Brasil a la unilateral medida, que de marzo de 2025 a febrero de 2026 ha ocasionado daños a la nación caribeña por más de ocho mil millones de dólares.
Desde el Caribe llegaron las voces de Granada y Barbados, que rechazaron las medidas coercitivas contra Cuba, contrarias a la Carta de la ONU.
México,Vietnam, Rusia, Angola, Namibia, Tanzania y Surinam, entre otros, también expresaron su condena al bloqueo y su solidaridad con la Mayor de las Antillas.
Los oradores recordaron que la Asamblea General de la ONU ha aprobado en 33 ocasiones una resolución que pide el levantamiento de esta criminal medida, que obstaculiza el bienestar de los cubanos.
Los días 27 y 28 de este mes Cuba presentará ante la Asamblea General de la ONU el informe de los daños del bloqueo norteamericano, que será sometido a debate y votación por los paises miembros.
Jornadas que han estado antecedidas por numerosas acciones en diversos puntos de la geografía mundial de rechazo a la política hostil de Estados Unidos y de apoyo al pueblo cubano.
El 2026 sin dudas, ha sido un año de intensa solidaridad con el pueblo cubano. Desde todas partes del planeta, de gobiernos, organizaciones y ciudadanos en general han llegado mensajes y ayuda material, que demuestran una vez más que a Cuba la acompañan muchos en el mundo en su lucha porque se ponga fin al genocida bloqueo norteamericano.
