
Foto: Jit
«Estamos bien, mejoramos cada día, nos superamos a nosotros mismos. Ante todo, influye la disciplina para ejecutar los ejercicios que permitan obtener un gran resultado. Siempre la he mantenido para cumplir lo indicado».
Ya Pablo Ramírez Barrientos me había hablado elogiosamente de la dedicación al entrenamiento de su compañero en las pesas Enmanuel González Rodríguez, y así lo confirmaron sus propias palabras.
El atleta de 24 años y perteneciente a la división de 49 kilogramos comenzó en el atletismo, en la impulsión de la bala y el lanzamiento de la jabalina.
«Fueron a captarme a Manzanillo, Granma, donde me hallaba cuando empezó el coronavirus, y me uní al equipo en Bayamo», la capital provincial.
«En el campeonato nacional de 2023 acogido allí obtuve el primer lugar y el reconocimiento del exponente más destacado en el sexo masculino. Luego participé en el certamen continental juvenil de Bogotá, Colombia, donde conquisté dos medallas de oro. Entonces mi camino solo podía seguir hacia adelante».
Repitió los triunfos en la Copa planetaria de Veracruz con una máxima alzada de 132 y un total de 387. Debutó en certámenes del orbe en Dubái, con un onceno puesto en el que volvió a elevar sus registros.
En los Juegos Parapanamericanos de Santiago de Chile protagonizó una espectacular competencia. Tanto él como Galvao Dos Santos superaron el récord del área, inamovible desde casi tres décadas, pero, tras alcanzar los 148 kilos, una apreciación desfavorable de los jueces en los 152 le impidió ganar.
«En el Mundial de Pattaya, Tailandia, en mayo de 2024, establecí la marca de las Américas con 153 y 155 kg. Dos semanas más tarde la elevé hasta 157 en Acapulco y luego de un mes llegué a 159 en Tbilisi, Georgia».
El año pasado ya rebasó ampliamente los 160 kilos, aunque ahora el dueño del récord del continente es un brasileño, quien ya lo tiene en 178, precisa.
El crecimiento exponencial de Rodríguez lo convertía en merecedor de un comodín para participar en los Juegos Paralímpicos de París, junto al subtitular Pablito, pero se lo otorgaron a un peruano con menos potencial, solo para cumplir el criterio de la diversidad y universalidad.
«Hasta el último momento estuvimos esperando. Podía ser, nadie sabe, pero si me brindaran la oportunidad hubiera salido de lo mejor en la competencia».
Sin frustrarse por ese sueño aplazado, en 2025, junto a Ramírez y Jesús Cueva en la modalidad por equipos, conoció el sabor de una presea plateada a nivel planetario en El Cairo, Egipto.
El granmense fija su meta en Los Ángeles, dentro de dos veranos. «Ahora mismo me posiciono octavo en el ranking global, algunos rivales están muy arriba, pero vamos a lograr colarnos entre los tres primeros».
Se encuentran con registros iguales o superiores a 170 el indonesio A Hadi, el vietnamita Le Van Cong, el carioca Marco De Oliveira, el turco Abdullah Kayapinar y el jordano Omara Qarada.
En el horizonte inmediato resalta la clasificación a los Parapanamericanos de Lima-2027, para lo cual resultará fundamental el Abierto de México entre el 4 y el 8 del presente mes.
El reto luce bien grande, Enmanuel necesita un nuevo estirón en su evolución deportiva para pelearles a los líderes de su división, pero le sobra talento y voluntad.

