Las esculturas más recientes de personalidades de nuestra historia permiten por su realismo acercar el héroe al menos físicamente a los cubanos de hoy., como ocurre con las colocadas ante la casa natal de José Antonio Echeverría en Cárdenas y la erigida frente a la Universidad Tecnológica de La Habana que lleva su nombre.

No obstante, se hace necesario hablar más del ser humano, del joven a quien sus compañeros apodaban con cariño El Gordo, por su sobrepeso que no le impedía practicar regularmente deportes, a pesar de padecer de asma, el aficionado a la filatelia.
Juan Nuiry, quien compartió sus luchas y años después se convirtió en profesor de la casa de altos estudios, evocó su presencia eternamente joven, amante de la música y el baile, enamorado, que por su facilidad para las matemáticas y el dibujo decidió matricular arquitectura en la universidad habanera y por ser de provincia vivía en casas de huéspedes.

Al pasar por la otrora Plaza Cadenas, hoy Plaza Agramonte, le parecía verle de nuevo con su camisa a cuadros, su eterna sonrisa y un mechón de pelo negro sobre la frente.
A Fidel Castro le unieron lazos de amistad y entre los universitarios siempre recordó la heroica acción del Moncada y evocó a sus principales protagonistas.
De él Fidel dijo:
«A José Antonio lo conocimos muy bien (…) Desde el primer momento se caracterizó por su carácter alegre, amistoso, de ese tipo de persona que solo con su forma de ser y su comportamiento ya. conquistaba la simpatía de los demás. Era muy activo.
Y agregó Fidel: «El imprimió a la Federación Estudiantil toda su energía y creció mucho el espíritu de combate de los estudiantes, libraron tremendas batallas contra la tiranía (…) eran batallas campales y ahí estaba en primera linea siempre José Antonio»
Golpes y encarcelamientos sufrió por esa existencia comprometida convertida en un desafío.

Su identificación con las causas de otros pueblos lo llevó a Costa Rica, junto con otros jóvenes revolucionarios a combatir la invasión del dictador nicaragüense Anastasio Somoza. Creó en La Habana el Directorio Revolucionario como brazo armado de la Feu para luchar contra la tiranía de Fulgencio Batista. En México firmó junto con Fidel la Carta de México en la que el bu Directorio y el Movimiento 26 de Julio unieron fuerzas.
Las acciones del 13 de marzo de 1957 fueron el cumplimiento de ese compromiso: ajusticiar al tirano en su propia madriguera del Palacio presidencial y convocar, al pueblo a sumarse al combate a través de una alocución de José Antonio por la muy escuchada Radio Reloj fue el plan de esa jornada.
Cuando el líder estudiantil se dirigía en auto a la Universidad que estaba concebida como cuartel general, el encuentro con un carro patrullero de la policía del régimen, bien llamada entonces perseguidora, llenó a José Antio de coraje y en un acto de audacia se lanzó a enfrentarse a tris con sus ocupantes. Allí perdió la vida, pero él había dejado un testamento político donde confiaba en que si bien las acciones de ese día no lograban el éxito esperado la conmoción que causarían permitirían avanzar por la senda del triunfo.
Y así fue: el 13 de marzo se inscribió en nuestra historia como un ejemplo de que la juventud cubana estaba dispuesta a todo por librarse del régimen proimperialista que la oprimía. Y José Antonio se convirtió en ejemplo de esa decisión de lucha.
Bien hicieron este primero de octubre en recordar en la universidad habanera la vida y el papel desempeñado por el joven que quiso ser arquitecto y que la temprana muerte a los 24 años le impidió lograrlo.
Acerca del autor
Graduada de Periodismo en 1974 y Master en Ciencias Políticas de
enfoque Sur, Al graduarse pasó a atender temas históricos e
ideológicos y viajó a varios de los antiguos países socialistas. Al
pasar al periódico Trabajadores, escribió para el Suplemento de
salud durante varios años y realizó la cobertura del segundo
contingente de la brigada médica en Guatemala. Posteriormente fue
jefa de la edición digital y subdirectora editorial hasta mayo de 2025
que se jubiló y se recontrató en la publicación. En el transcurso de
su ejercicio profesional Ha ganado premios en concursos
periodísticos y de humorismo.

