
Tras el título mundial de parajudo conquistado por Sheyla Hernández Estupiñán en la división de más de 70 kilogramos, el pasado fin de semana en la ciudad georgiana de Tbilisi, surgió una pregunta: ¿constituye el primero de la Isla en estas lides, al menos para mujeres?
Así lo recuerda la entrenadora Ivis Dueñas Alonso, quien comenzó al frente de la selección nacional en 2012, dos años después de la medallas de bronce conseguidas por Yarima Brooks Brossal y la bicampeona paralímpica Dalidaivis Rodríguez Clark en Antalya, Türkiye.
Hasta ese momento los hombres llevaban la voz cantante. La primera corona llegó en la edición de Madrid en 1998. En 60 kilos Sergio Arturo Pérez alcanzó la gloria, al superar en la final al japonés Hirose Makoto.
Lo repitió en Roma-2002; Brommat, Francia, en 2006, tanto en su peso como por equipos; y en Sao Paulo-2007. Además, escaló a la cima en los Paralímpicos de Sidney.
En España también aportó un bronce, en 81 kg, Isao Cruz Alonso, con solo 15 años. Iba preparado para una división inferior, pero un cambio de última hora lo obligó a crecerse mucho más y dejó en el camino a un local subcampeón en Atlanta-1996.
Como su compatriota, ascendió a la cúspide en la capital australiana, honor que volvió a vivir en Beijing-2008, mientras en Londres-2012 cerró su paso por el máximo evento con una meritoria tercera ubicación.
En cuanto a su participación mundialista, ganó en Roma, con el conjunto en Francia y, otra vez individualmente, en Sao Paulo, trofeos acompañados por dos platas y un bronce en la composición colectiva.
Senén Ramos Benítez, quien durante años estuvo al frente de esta actividad en el sexo masculino, ofreció los datos citados, gracias a la colaboración de José Tomás González, presidente de la Subcomisión de Historia del arte marcial a nivel nacional.
Debemos recordar otros monarcas como Víctor Luis Sánchez en el 2006, también laureado panamericano y dueño de un metal en la justa múltiple de la capital china.
Sin duda, el triunfo de Sheyla, junto al bronce de Ariagna Hechavarría Castro, levanta un nuevo peldaño en la historia de este deporte en la Mayor de las Antillas.
Como en su momento Sergio Arturo Pérez, ahora ella marca un precedente que quedará para siempre: la primera mujer coronada en torneos mundialistas.

