
Foto: Ismael Batista Ramírez
El levantamiento de pesas despunta como uno de los deportes con mayor potencial en el movimiento paralímpico cubano. Tras la histórica medalla de plata conseguida por Pablo Ramírez en París-2024 resalta una generación de jóvenes con talento para elevar la palanqueta hasta el cielo, especialmente en el sexo femenino.
De forma casual descubrimos la sede de sus entrenamientos dentro de la Escuela Nacional de Gimnasia y conversamos con algunos de los valores más prometedores, entre ellos las granmenses Amalia González Jiménez y Daylenis Vázquez Batista, aunque les cuesta más alzar la voz que el implemento.
«Nos preparamos para el Abierto continental en México, previsto del 4 al 8 de octubre. Busco clasificar a los Juegos Parapanamericanos de Lima y esforzarme al máximo», expresó Amalia.
Ella comenzó en el municipio de Yara como practicante de la impulsión de la bala, obtuvo un tercer lugar provincial en Bayamo y luego cambió a esta actividad en 2021.
«Ya voy por la división de 45 kilogramos. Empecé en los 41. Así participé en la Copa Mundial de Veracruz en 2023, donde dominé con la mayor alzada y en el acumulado dentro del apartado escolar (rookie).
«El año pasado implanté récord mundial en esa categoría, al levantar 91 en los Parapanamericanos Juveniles. Me sentí muy feliz, gané cuatro títulos en Santiago de Chile –al sumar el por equipos femenino y mixto– y unas semanas antes conquisté dos coronas en el Mundial para Novatos y Próxima Generación, celebrado en El Cairo, Egipto».
Confiesa sus intenciones: «Quiero mejorar poco a poco, llegar mucho más allá y nunca rendirme, romper todas las barreras. El ejemplo de atletas como Pablo me impulsa a superar mis registros, ser olímpica en un futuro, seguir adelante».
Junto a ella, Daylenis Vázquez Batista forma una dupla que pone a soñar a los aficionados con un inmenso porvenir. «Me acerqué al entrenador Ramón Martínez Martínez par de años atrás, con 18, y le confesé que cada vez me gustaba más este deporte. Siempre he contado con su apoyo.
«Mira hoy dónde me encuentro. Cada jornada me brinda motivación y fuerza para crecerme. Con el trabajo y la disciplina van a llegar grandes resultados».
Su 2025 también resultó pletórico. Obtuvo una presea de oro y otra de plata en la capital egipcia, perteneciente a los 41 kg del rango etario juvenil. En Chile aportó dos subcampeonatos.
Entre sus metas inmediatas proyecta «alcanzar los 95 kilos este año y, si puedo más, bienvenido. Para el próximo me propongo arribar a los 100. En cuanto a eventos, también nos queda el Mundial de Baréin, entre el 27 de noviembre y el 5 de diciembre».
Estas dos pequeñas gigantes demuestran que la fuerza nunca ha estado en el tamaño: reside en la mente, el corazón y, por supuesto, en los brazos.

