La derrota dejó a los dirigidos por Alexander Urquiola en una situación comprometida dentro del grupo A, pues después de superar la víspera por supernocaut a Sudáfrica acumulan dos tropiezos en tres presentaciones y necesitan vencer a Alemania y México para mantener vivas sus aspiraciones de avanzar.
Japón, número uno del ranking mundial de la categoría, volvió a exhibir la profundidad de su ofensiva con 13 imparables y tres carreras impulsadas por Kengo Wada y Juri Koike, protagonistas de una jornada en la que los asiáticos conservaron su paso perfecto en la llave.
El castigo comenzó temprano para el abridor cubano Enso Águila, quien trabajó apenas un episodio y permitió cuatro carreras, además de conceder tres boletos y propinar dos pelotazos, antes de entregar la pelota al bullpen.
Marlon Erremayor contuvo momentáneamente a los bateadores japoneses, aunque aceptó dos anotaciones en igual cantidad de entradas, mientras Hanser Delis tampoco consiguió frenar la ofensiva rival y toleró cinco carreras en 1,2 capítulos.
Wada encabezó el ataque japonés con tres indiscutibles, en tanto Koike añadió dos sencillos y un doble, para convertirse junto a su compañero en las principales figuras ofensivas del encuentro.
La respuesta cubana fue mínima y se redujo a dos imparables, uno de ellos un doblete conectado por Hanley Hernández, insuficientes para contener a un adversario que apenas permitió una anotación.
Renji Kusaka lanzó dos entradas y aceptó la única carrera de los caribeños, mientras Yuto Hara asumió posteriormente la responsabilidad monticular y completó el trabajo que permitió a Japón cerrar el desafío antes de completarse las siete entradas reglamentarias.
Con México invicto en sus dos primeras salidas y República Dominicana con balance de 1-1, Cuba deberá jugarse mañana buena parte de sus posibilidades frente a Alemania, conjunto que no ha conseguido estrenar su casillero de victorias en la competición.
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