La central termoeléctrica (CTE) Antonio Guiteras de Matanzas procedió a su encendido de caldera este sábado, luego de jornadas de labores de reparación para solucionar las averías ocasionadas por la más reciente caída del Sistema Electroenergético Nacional (SEN).

Román Pérez Castañeda, director general del mayor bloque unitario del país, conversó con el periódico Girón sobre causas de la salida, reparaciones inmediatas y un venidero mantenimiento que se prevé se extienda alrededor de un mes:
— La caída del sistema electroenergético nacional nos provocó dos averías. Una conocida que resolvimos muy fácil, y haciendo pruebas para comprobar la calidad de esa reparación detectamos que habíamos tenido un problema más grave: una combustión secundaria en una zona del economizador, que nos obligó a cancelar casi 50 serpentines de ese agregado que tiene 136. Este trabajo nunca se había realizado y se debía hacer con cuidado, porque requería cortar y cancelar cada tubo en dos zonas (sus extremos), no los tienes cerca uno del otro y se corre el riesgo también de dañar tubos sanos.
«Esto lo pudimos resolver en un tiempo relativamente corto para tanto quehacer. Hay quien puede pensar que nos ha tomado mucho tiempo, pero se trata de muchísimo trabajo: calidad en el corte de los tubos, preparación de los bordes, soldadura adecuada y control de la calidad de esa soldadura. Y no violamos nada. Después realizamos una prueba hidráulica a 140 bar, bien elevada, y fue satisfactoria.»

— La CTE llevaba 45 días en línea, evidenciando una estabilidad ¿Por qué una caída del SEN puede averiar una termoeléctrica?
— Existen dos cosas que no debieran ser: que la salida de una termoeléctrica provoque la salida del SEN, ni tampoco debiera ser que la caída del SEN provoque la avería de una termoeléctrica. En condiciones normales esas cosas no ocurren. Pero sabemos que el sistema electroenergético presenta muchas debilidades en su operación, como mismo las termoeléctricas tenemos deudas con los mantenimientos, puntos débiles, que en el caso de Guiteras están relacionados con la caldera.
«Una caída crea sobrepresiones: el vapor de agua aumenta el flujo y con ello la presión; también, la temperatura se eleva en periodos muy cortos, lo que se suma a una estructura debilitada (tubos que no soportan esos cambios transitorios de parámetros). Todo junto produce una avería.
«En el caso nuestro ocurrieron dos cosas: la avería dejó sin refrigeración los tubos, y esto derivó en combustión secundaria. Normalmente la combustión no daña los tubos porque están refrigerados interiormente, ya sea por agua o vapor, pero en este caso sí sucede a consecuencia de la primera avería.
«Caídas del SEN pueden ocasionar también daños en una turbina o en el generador, en otros equipos, según la debilidad y riesgo que tenga esa central en el momento que se produzca.”

— Siempre que ocurren paradas, así sea por roturas, aprovechan para realizar labores de mantenimiento ¿Qué acciones se realizaron esta vez?
— Utilizar alrededor de 30 horas para limpieza de la caldera, lo que ayuda a evitar que vuelva a ocurrir una combustión secundaria. O sea, de esta manera se eliminan todos los residuos de combustible que puedan estar impregnados en los tubos.
«Nosotros siempre nos estamos preparando para un evento como este. Si bien no sabes cuándo va a suceder, estás consciente de que se acumulan defectos que no se pueden resolver con la unidad en servicio. Sabes que tienes que intervenir en todos los puntos: válvulas, líneas y otros defectos que necesitan resolverse, además del problema que desafortunadamente te saca de servicio la unidad.
«Sucede entonces que con tiempo vas reuniendo, tanto recursos humanos como materiales. Si te hacen falta tubos, planchas, válvulas, se va gestionando, y una vez que te ocurre el evento, las primeras horas se emplean en detalles de ese volumen de actividades que tienes elaborado.
«Junto al colectivo de la Guiteras trabaja la EMCE (Empresa de Mantenimiento a Centrales Eléctricas) y se nos han incorporado también entidades como Zeti, brigadas que realizan los mantenimientos en los centrales azucareros, industria que como sabemos hoy está deprimida y su fuerza tanto de personas como de recursos ha sido importantísima en nuestras reparaciones.
«Muchos trabajadores de la EMCE son de otras provincias, incluso a veces vienen de Felton, de La Habana, y eso se complica en los tiempos actuales con tanta escasez de combustible que dificulta las transportaciones.”
— ¿Se avecina algún mantenimiento un poco más extensivo en el área de la caldera, talón de Aquiles de la CTE yumurina?
— La Unión Eléctrica, junto con el Ministerio de Energía y Minas, ha trazado una estrategia para que la Guiteras pueda salir por un periodo relativamente largo, como hace rato no tenemos, de aproximadamente 25 o 30 días. Eso requiere de que las demás termoeléctricas estén en condiciones de soportar ese tiempo sin el funcionamiento de la planta.
«No es un secreto para el mundo que como estamos ahora mismo, a pesar de que se ha mejorado un poco el sistema, el bloque nuestro es imprescindible. Aporta no solo la cantidad de megavatios, sino que proporciona al sistema en su conjunto una robustez ante fluctuaciones. La última caída del SEN fue porque se abrió una línea, o sea, que existen debilidades tanto en la transmisión como en la generación, y cualquiera de ellas provoca oscilaciones importantes.
«La CTE matancera es una unidad de mucha potencia, más resistente que otras termoeléctricas a esos cambios. Entonces evita muchas veces que se produzcan situaciones como esa.
«De ahí que para una parada prolongada se preparan otras termoeléctricas, que ahora mismo reciben algunos mantenimientos relativamente importantes, para garantizar una cierta confiabilidad en el sistema en su conjunto.»


