
Foto: Jit
Cuba tomó desquite de su derrota abultada en el debut del Mundial de beisbol Sub-15. En la segunda jornada fueron ellos quienes gozaron con los bates, frente a un equipo contra el que todo el mundo baila.
En apenas cuatro entradas y media le aplicaron un súper nocao de 16-0 a Sudáfrica, que en la fecha previa cayó por igual marcador ante Japón.
Par de carreras en el comienzo, ocho en el segundo capítulo, una en el tercero y cinco en el cuarto abrieron grietas gigantescas en el cuerpo de lanzadores de los sudafricanos, aunque llama la atención que solo cinco de esas anotaciones pasaron a las estadísticas oficiales como limpias.
Bastaron 11 jits, combinados con cuatro errores costosísimos, ocho boletos y dos pelotazos para causar un daño irreversible. El séptimo bate y designado Ihosvany Doce impulsó cinco, seguido por Alex Viel y Javier Roque, autores de dos cada uno.
Si no fuera por un imparable de Thagashu Prince en el tercer capítulo frente al abridor Ismael Ortega, este, en combinación con Alexandro Segura y Yoenys Puerta hubieran propinado un cero jits-cero carreras a tres manos. Entre los tres poncharon a ocho rivales y regalaron dos pasaportes gratis.
Los cubanos sostendrán un duelo tan difícil como importante frente a Japón este domingo desde la tres de la tarde. Sobre los nipones llegó el último título de la Mayor de las Antillas en estas justas, con victoria de 9-4 en la edición de 2016.

