La Habana, 26 sep.- Con el proyecto Mercado de Barrio el Ministerio de Comercio Interior (MINCIN) busca estabilizar el comercio minorista de artículos de primera necesidad de la mano de distintos actores económicos.
Las normas para el funcionamiento del Mercado de Barrio están recogidas en la Resolución 16/2026 de la ministra de Comercio Interior, que se encuentra disponible de forma pública en la Gaceta Oficial de la República.
Un mercado de barrio se constituye a través de la licitación de establecimientos de propiedad estatal para su administración por los actores económicos, lo que permitirá transformar la red de bodegas, carnicerías y mercados estatales.
Pueden acceder a la iniciativa las micro, pequeñas y medianas empresas (Mipymes); las cooperativas no agropecuarias (CNA); los trabajadores por cuenta propia (TCP); las modalidades de inversión extranjera; y también otros actores económicos.
En declaraciones al Periódico Granma, Marpessa Portal de Villiers, directora general de ventas de mercancías del MINCIN, explicó que, aunque todas las provincias laboran en esta decisión, los territorios que cuentan con el mayor número de establecimientos son Guantánamo y La Habana.
El órgano central del Partido Comunista de Cuba, informó el 20 de septiembre que en la actualidad son veinticuatro (24) los establecimientos estatales que funcionan bajo el paraguas del proyecto Mercado de Barrio.
La función de un Mercado de Barrio
Según la disposición jurídica, un mercado de barrio constituye una forma de gestión de venta de mercancías que comercializa, desde establecimientos estatales, los artículos de primera necesidad recogidos en el Anexo I de la Resolución 16/2026 del MINCIN.
Los locales insertados en la iniciativa operan en pesos cubanos, y además de la venta directa, impulsan la mensajería, el preempaque y los canales electrónicos; además, si desarrollan el Comercio Electrónico pueden recibir pagos en divisas desde el exterior.
La Nomenclatura de productos para el proyecto Mercado de Barrio incluye:
Productos Alimenticios
1. Leche en polvo y otros productos lácteos
2. Picadillo
3. Hamburguesas
4. Pollo
5. Salchichas y perros
6. Huevos
7. Carnes frescas y en conservas
8. Pescado
9. Aceite vegetal
10. Puré y conservas de tomate
11. Pastas alimenticias
12. Fideos
13. Granos
14. Arroz
15. Azúcar
16. Harina de trigo
17. Sopa instantánea
18. Café
Productos no alimenticios
1. Detergente
2. Jabón de lavar
3. Jabón de tocador
4. Papel sanitario
5. Desodorante
6. Crema dental
Incentivos fiscales
En este sentido, el Ministerio de Finanzas y Precios (MFP) emitió en su resolución 161/2026 los incentivos fiscales que se aplican como parte del proyecto Mercado de Barrio.
La regulación bonifica con la aplicación de un tipo impositivo del cinco por ciento (5%), para el cálculo y pago del Impuesto sobre las Ventas por la comercialización minorista de productos en el marco de la iniciativa.
Asimismo, la propia norma exonera del pago del Impuesto sobre las Ventas, a los actores económicos no estatales por la comercialización mayorista de productos destinados a un mercado de barrio.
En ambos casos, se refiere a los productos enunciados en la Nomenclatura de productos del proyecto, excepto el pescado y las carnes, frescas o en conservas, que no fueron incluidos en la lista del MFP.
De esta manera el MINCIN y el MFP buscan garantizar la oferta minorista de productos de primera necesidad al tiempo que promueven la sustitución de los subsidios a productos por prestaciones y transferencias a las personas vulnerables.
Independientemente de que el doble incentivo implica cierta reducción en los ingresos tributarios que percibe el Presupuesto del Estado, la medida tiene el potencial de reducir tanto costos mayoristas como precios minoristas, al menos dentro del circuito de los mercados de barrio.
Responsabilidades de autoridades y actores económicos
La resolución 16/2026 estipula que: «Los directores de Comercio provinciales y municipales ejercen el control del funcionamiento de la forma de gestión del Mercado de Barrio».
Tras la licitación favorable, el actor económico seleccionado y su contraparte estatal operan bajo un «contrato de administración de servicios y comercialización».
Como principio, los actores económicos seleccionan a los trabajadores, con prioridad para los que laboran en los establecimientos.
La norma también establece que en dichos comercios podrá aplicarse la venta regulada, en correspondencia con disponibilidad del producto, demanda y precio, previa evaluación de los intereses territorial y social.
Durante los dos primeros años de operación, los actores económicos no estarán obligados a realizar pagos por concepto de arrendamiento, prorrogables si se realizan inversiones en función de los locales.
La empresas propietarias de los establecimientos que operen como mercado de barrio, recibirán un porcentaje de los beneficios obtenidos por el mismo según el acuerdo entre las partes.
Según la propia resolución 16/2026, dicho porcentaje se deduciría de las inversiones que los arrendatarios realicen en función de los locales, especialmente de reparación y mantenimiento, como promueve la disposición.
Implementación de la iniciativa
El marco jurídico para regular los mercados de barrio y sus incentivos para fomentar su extensión por todo el país ya se encuentran vigentes desde el mes de agosto.
Con 24 establecimientos a nivel nacional, el proyecto Mercado de Barrio aún se encuentra en su fase inicial y su alcance limitado condiciona cierta incertidumbre por parte de la población respecto a su efectividad para cumplir sus objetivos en el corto plazo.
La iniciativa encuentra además un entorno económico marcado por la competencia entre múltiples actores minoristas que venden tanto en divisas como pesos cubanos, y distintas razones, condicionan el alza sostenida de los precios.
En este contexto, será crucial para la iniciativa el interés que despierte en los actores económicos y sus capacidades para afrontar este desafío, pero también la celeridad y transparencia con la que actúen las autoridades encargadas de su implementación.
Así, cada mercado de barrio que se cree tienen la potencialidad de convertirse en catalizador de mayor estabilidad en el comercio minorista de su territorio, mientras se buscan soluciones que reduzcan la inestabilidad a través de las Transformaciones Económicas y Sociales. (Fuente: ACN)



