Afectados por los continuos cortes al servicio eléctrico que rondan casi las 20 horas ininterrumpidas, el personal de salud del policlínico de Alquízar, Gabriel Cubría Puig, asiste por estos días a la concreción de uno de sus más anhelados sueños: la instalación de un sistema fotovoltaico de amplias prestaciones que les permite ahora, brindar casi la totalidad de sus servicios, sin temor al apagón.
El doctor Erick Alexis Paumier Moreno, director general de Salud en la localidad, explicó que este módulo solar es parte de las ayudas que procura el Proyecto Comunidades en Acción, impulsado por la organización sin ánimos de lucro CARE Internacional en Cuba, a un grupo de comunidades, dañadas por el impacto de fuertes eventos meteorológicos.
Justo, en el momento de nuestra visita a la institución médica, un equipo de ingenieros y técnicos de la mipyme Espoleta Tecnologías revisaba los últimos detalles, tras la sincronización de 26 paneles solares con dos inversores de 8 kW e igual cantidad de baterías, de 16 kW.

“A partir del funcionamiento de este sistema, decidimos priorizar con energía las 24 horas del día, la unidad de cuidados intensivos, el departamento de vacunación, observaciones y consultas médicas del cuerpo de guardia”, aclaró Paumier Moreno.
Aunque, como sucedió en el resto del país, este policlínico también fue beneficiado con un kit solar de 2 kW, su alcance se limitaba solo al uso de dos ventiladores y cuatro lámparas.
Al respecto, el directivo argumentó que “era imposible garantizar el equipo de ventilación mecánica, el aire acondicionado de terapia o la refrigeración de algunos medicamentos de cuerpo de guardia. Tampoco podíamos hacer electrocardiogramas…

“Ahora con este nuevo sistema es posible mantener durante el día el funcionamiento del equipo de ultrasonidos, el laboratorio de urgencia, y los análisis con tecnología Suma, que permiten, por ejemplo, realizar los exámenes de serología o la imprescindible “prueba de la fenil” al tamiz neonatal.
Un avance considerable -precisó el directivo- resulta la posibilidad de almacenar en estos momentos más de 10 000 dosis de vacunas pertenecientes al Programa de Atención Materno Infantil.
“Hasta hace muy poco una vecina, cuya vivienda colinda con el edificio, nos pasaba un cable de su sistema fotovoltaico, para garantizar la refrigeración de los antígenos”.
No en balde, al enfermero intensivista Guillermo González Díaz con más de cuatro décadas en el sector, antes de explicar los beneficios que trajo para él y para el resto de sus compañeros sanitarios, la ayuda entregada por CARE, enfatizó dos palabras esenciales: fortaleza y agradecimiento.
Con una generación que ronda los 20 kW durante el día, los servicios de la institución alquizareña se amplían, e incluso se pone en marcha un pequeño salón para la cirugía menor.
Asimismo, quedan amparados los dos edificios que componen esta instalación de atención primaria de salud y no existen contratiempos para que el personal de la administración entregue en tiempo sus reportes estadísticos o realicen los cierres económicos.
Imprescindible resulta mencionar que este nuevo cambio supone un considerable ahorro de combustible, pues el grupo electrógeno solo se usará para cargar las baterías del kit fotovoltaico, en ocasiones en que las nubes impidan que lleguen con mayor fortaleza los rayos del sol.
Bajo el manto de CARE
El impacto del proyecto Comunidades en Acción, no solo propiciará transformaciones en una institución alquizareña. Según informó, Paumier Moreno este manto solidario favorecerá al hogar materno de la localidad con la instalación de otro sistema fotovoltaico.
Además, han entregado, ventiladores, filtros de agua, un dispensador, un refrigerador y una lavadora.
Estos cooperantes han insistido en proporcionar un módulo alimenticio, a gestantes con alto riesgo obstétrico y madres que lactan, que incluirá 3 kilogramos de carne, uno de arroz, aceite, leche en polvo… y también contendrá artículos de aseo.
“El objetivo de esta iniciativa es contribuir al nacimiento de bebés saludables, a partir de la atención a la madre desde los primeros meses de embarazo. Su efectividad será demostrada a partir de la realización de análisis clínicos, para chequear los beneficios de esta dieta”.
Otros grupos etários, vulnerables también serán beneficiados: los adultos mayores del hogar de ancianos y niños bajo peso de hasta seis años.
El trabajo preventivo en las comunidades en transformación Pulido y El Mayorquín es también intención de este proyecto que reconoce el riesgo del embarazo en la adolescencia. Justo en estas zonas han sido identificados dos pozos donde instalarán filtros de agua, para que la población aledaña acceda a agua potable libre de bacterias, lo cual ayudará a prevenir enfermedades como el parasitismo, muy comunes en niños pequeños.
El impacto del proyecto Comunidades en Acción trasciende la instalación de paneles solares o la entrega de insumos; representa un escudo protector para los más vulnerables en tiempos complejos.
Con cada comunidad transformada y cada servicio vital asegurado, Alquízar demuestra que la resiliencia no es solo resistir la adversidad, sino construir, paso a paso, un futuro más seguro y sostenible… a base de sol, solidaridad y voluntad.

The post Servicio de salud más confiable con ayuda del sol appeared first on Artemisa Diario.

