Durante los últimos meses ha disminuido la disponibilidad de los servicios móviles y fijos provocando cada vez más molestias en la población. Esto se debe, en gran medida, a que muchos sitios tecnológicos se apagan ante la falta de energía eléctrica, que se traduce en comunidades que pierden los servicios de telefonía fija y la cobertura celular, la conectividad a internet o que, al existir tanta demanda y muy pocas radiobases encendidas, exista alta congestión.
En ese sentido, una de las mayores afectaciones se registró hace pocos días ante la caída del Sistema Electroenergético Nacional, interrumpiéndose más del 80 % de los sitios de radiobases y prácticamente el 70 % de los gabinetes; lo que provocó pérdidas de tráfico a internet, que llegaron a alcanzar un 58 % respecto a períodos similares.
La situación actual de ETECSA está condicionada, también, por las circunstancias que hoy vive el país, como la inflación y la falta de combustible a partir del cerco energético. Al impactar directamente en la calidad de los servicios, incide, como es lógico, en la disminución de los ingresos y en el incremento de los gastos, dificultando el mantenimiento de esquemas de costos y precios en el tiempo.
Por ejemplo, la empresa hoy ofrece servicios, como la telefonía fija, que no logran cubrir sus costos de mantenimiento y operación, por lo que es necesario emplear ingresos generados por los servicios móviles para sufragar esos gastos, y que, en el contexto actual no es posible conseguirlo al 100 %, evidenciándose en los alrededor de 77 mil reportes de servicios fijos interrumpidos, en muchos casos, por el déficit de recursos y lo que representa sostener una tecnología obsoleta y costosa.
Sumado a esto, también se debe lidiar con actos que dañan la planta exterior, es decir, la infraestructura de la red que se encuentra en sitios públicos, y que implican, para su reparación, gastos de recursos que pudieran ser destinados al mejoramiento de los servicios, o se traducen en comunidades enteras que quedan sin telefonía o cobertura celular y en instituciones sin conectividad por largos períodos de tiempo.
Ciertamente, la recuperación gradual de ingresos a partir del segundo semestre del 2025 propició la posibilidad de asignar recursos financieros a actividades clave para la empresa, en línea con la estrategia de garantizar continuidad en los servicios, lo que permitió cubrir un porciento de las deudas vencidas, así como asegurar pagos de servicios internacionales y adquirir recursos mínimos para la operación.
Otra parte de estos recursos financieros cubrió pagos iniciales para el despliegue de proyectos tecnológicos y la sustitución de plataformas que soportan el funcionamiento de los servicios móviles, por ejemplo:
– ampliación de frecuencias (900 MHz y 2100 MHz) para habilitar en 4G en más de 100 radiobases
– instalación de licencias para incrementar la concurrencia de usuarios en 300 radiobases
– instalación de más de 140 nuevas radiobases, incluyendo cambios tecnológicos en algunos de ellos
A finales del año pasado, inició un proceso inversionista que consiste en la sustitución de equipamientos en sitios de radiobases en la capital que, aunque no implica incrementarlos, sí incluye determinadas mejoras técnicas, como el hecho de contar con nuevas baterías para mantener su autonomía ante cortes eléctricos durante varias horas.
Sin embargo, la situación energética del país conllevó a que la empresa reorganizara prioridades a la hora de destinar los recursos financieros y ejecutar las inversiones. No es viable continuar invirtiendo para ampliar la red de acceso (radiobases, gabinetes, sitios WiFi, etc.) si no se cuenta con la capacidad de respaldar energéticamente la infraestructura de telecomunicaciones.
ETECSA cuenta con un programa a corto, mediano y largo plazo, para implementar el proceso de transición energética, potenciando la incorporación de energía fotovoltaica. Este es un proceso complejo debido a la situación propia del país, el gasto económico que implica, y la cantidad y diversidad de sitios tecnológicos a cubrir en todo el territorio nacional. Por este motivo, se ha organizado este programa por etapas, conciliándose con los órganos territoriales de gobierno.
Actualmente se avanza en la instalación de paneles fotovoltaicos para dar vitalidad a los sistemas principales a nivel de municipio. Esto aportará mayor estabilidad de los servicios asociados a esos centros, según la capacidad que pueda ser instalada (por lo general, son sitios que cuentan con radiobase, servicios de telefonía fija, nauta hogar y enlaces de conectividad a entidades). A su vez, estos sistemas ofrecen la posibilidad de garantizar conectividad a otras entidades, como los bancos, para el desarrollo de sus actividades habituales.
Al cierre de esta información, estaban cubiertos los centros principales de 64 cabeceras municipales del país. Se destacan, con mayor avance, las provincias de Pinar del Río, Villa Clara, Matanzas y Granma. Además, se han instalado kits solares de menor capacidad en otros sitios más pequeños, que garantizan un nivel de respaldo energético a servicios móviles y fijos durante el día.
La instalación de estas tecnologías en cada uno de los territorios depende, en primera instancia, de proveedores con disponibilidad de sistemas con las características adecuadas para respaldar sitios tecnológicos. Igualmente, el espacio físico en los centros de telecomunicaciones dificulta, por ejemplo, el montaje de paneles que garantice la continuidad de los servicios. Es por ello que la capacidad que se logra instalar no siempre cubre las 24 horas del día, por lo que se continúan evaluando otras alternativas.
Las experiencias de ETECSA con la población, entidades y actores económicos que han contribuido a estos procesos, han sido muy favorables.
Mientras se avanza en este proceso de transición energética, se mantiene el funcionamiento de los sitios que soportan tecnologías de alcance nacional y provincial. Para ello, se dispone de grupos electrógenos que resultan imprescindibles para el sostenimiento de los servicios, por lo que se prioriza su abastecimiento y mantenimiento diario, ya que en ocasiones han llegado a operar por más de 20 horas, lo cual, lamentablemente, genera molestias a la población aledaña. Por ello, es de vital importancia que se pueda disponer de capacidades del Sistema Electroenergético Nacional, fundamentalmente para asegurar los sitios de mayor relevancia.
Aun en medio de esta situación, los trabajadores de ETECSA continúan buscando alternativas para mantener la vitalidad de los servicios de telecomunicaciones, que cada vez cobran mayor relevancia en la cotidianidad de los cubanos.
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