
Las enfermedades no transmisibles (ENT) constituyen uno de los principales desafíos para los sistemas sanitarios a nivel mundial y demandan una respuesta cada vez más integral, en la que la preparación de los profesionales de la salud ocupa un lugar esencial.
Con ese propósito, La Habana acogerá los días 12 y 13 de noviembre de 2026 el I Simposio Internacional de Enfermedades no transmisibles y sus factores de riesgo. Retos y desafíos ODS-2030, bajo el lema «Por una visión integradora, sanitaria y social en el abordaje de las enfermedades no transmisibles y sus factores de riesgo».
De acuerdo con una nota publicada por Infomed, el doctor Luis Alberto Ochoa Montes, presidente del Comité Organizador explicó que el encuentro permitirá intercambiar experiencias y conocimientos en torno a la prevención, detección, atención y tratamiento oportunos de estas enfermedades, cuya elevada incidencia y mortalidad constituyen también un importante reto para Cuba.
De acuerdo con datos de la Organización Mundial de la Salud, las ENT provocan cada año 41 millones de muertes, equivalentes al 71 % de los fallecimientos que ocurren en el mundo. Las enfermedades cardiovasculares concentran la mayor parte de estas defunciones, seguidas por el cáncer, las enfermedades respiratorias y la diabetes mellitus.
En las Américas se producen anualmente unos seis millones de muertes por ENT y 2,3 millones de personas fallecen antes de los 70 años. A ello se suma el impacto de las secuelas y discapacidades asociadas a estas enfermedades, así como el crecimiento de otros problemas de salud vinculados al envejecimiento y a la salud mental.
Para Cuba, donde las enfermedades crónicas no transmisibles tienen un peso significativo en el cuadro de salud de la población, por lo que fortalecer las capacidades de los profesionales resulta determinante para enfrentar este escenario. La actualización permanente permite mejorar la identificación de los factores de riesgo, favorecer diagnósticos más oportunos y fortalecer las acciones de prevención y seguimiento de los pacientes.
El consumo de tabaco y de alcohol, la alimentación poco saludable, la inactividad física, el sobrepeso y la obesidad se encuentran entre los principales factores de riesgo modificables. Actuar sobre ellos, unido a una atención adecuada y oportuna, puede contribuir a reducir las muertes prematuras y las complicaciones asociadas a las ENT.
La agenda actual, sin embargo, trasciende el abordaje tradicional de las cuatro enfermedades y los cuatro factores de riesgo principales. Las demencias, las enfermedades neurológicas degenerativas y los síndromes geriátricos relacionados con el envejecimiento patológico forman parte también de un escenario sanitario cada vez más complejo.
En ese contexto, el simposio se plantea como un espacio para el intercambio científico y la preparación de los profesionales ante los retos que impone el comportamiento de las ENT, desde una perspectiva que articule las dimensiones sanitaria y social y contribuya al cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible hacia 2030.

