Han transcurrido ya tres meses desde que Alexei Brito González, residente en la finca Luchana, en el poblado de Torriente, municipio de Jagüey Grande, escribiera al Apartado 1433 para comunicar el problema que afecta también a sus vecinos.
“Ya no me quedan más vías a las cuales acudir. Llevamos 45 días sin corriente porque una tormenta con fuertes vientos derribó, en las casas de tapado de La Ceiba, un poste del servicio eléctrico, el cual partió cables y perforó el transformador del batey.
“La respuesta del jefe de Operaciones de la Empresa Eléctrica municipal fue que después de 15 días de ocurrido el suceso, el transformador ya estaba en la provincia, pero no podían trasladarlo hasta Jagüey Grande por escasez de combustible. Esa ha sido la explicación de todos los demás”.
Comenta además Brito González, que en sitio se asientan 20 viviendas donde residen personas con diferentes padecimientos crónicos y niños pequeños. “Nos han llenado de mentiras (los mensajes están guardados), pues combustible para ese objetivo existe. Trabajamos mucho para que un barrio completo sea víctima de la desidia de dirigentes y funcionarios de este territorio. Me gustaría recibir una respuesta positiva y no dilatorias esperanzas”, expresa el lector.
Desde el pasado 9 de junio la anterior misiva fue enviada a la presidenta de la Asamblea Municipal del Poder Popular. Transcurrido el lapso establecido, este periodista entabló comunicación telefónica con la citada presidenta. En esa oportunidad atravesaba problemas de salud y no estaba en funciones. De nuevo se produjo un compás de espera lógico, pero con el compromiso de su parte de otorgarle prioridad a la contestación, luego de su regreso al trabajo.
Disímiles han sido los esfuerzos del reportero por obtener el necesario informe. Sin embargo, lo que ha quedado es el olvido y, lo más lamentable, el silencio de la entidad que ella representa, para con el remitente y la prensa. Todavía perviven actitudes que lastran el esfuerzo de otros.
Semanas posteriores, el 22 de julio exactamente, quien redacta esta columna envió a la misma funcionaria la misiva de Yoghindra Hurtado Mediacejas, residente en la comunidad Roberto Senarega del Sol (AG-24), edificio 3, apto. 96, municipio de Jagüey Grande.
Relata la lectora que en enclave existe una turbina con paneles solares para el suministro de agua potable, pero desde hace tres meses se desconectó del sistema y, por consiguiente, no poseen el vital recurso. Para resolver la situación, explica, deben acarrear el líquido distante a más de un kilómetro. Cuestiona también el abandono y desinterés de los responsables de atender y solucionar el problema.
Y otro argumento más: el autor de esta denuncia pública se comunicó vía telefónica con el Poder Popular de Jagüey Grande. No fue posible el diálogo con la presidenta, pero sí con una funcionaria de la entidad que anotó todo lo necesitado. Pero el silencio pervive hasta hoy.
La prensa y esta sección continuarán exigiendo respuestas, porque no ofrecerlas es una falta de respeto doble. (Edición web: Miguel Márquez Díaz)
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