Un operativo de la Policía Nacional Revolucionaria (PNR) terminó con el decomiso de medicamentos que presuntamente eran comercializados de forma ilegal en el reparto Sueño, en Santiago de Cuba, según información divulgada por autoridades locales. La intervención ocurrió en un barrio de esa ciudad oriental y alcanzó productos de fabricación nacional que están sujetos a venta controlada en la red de farmacias estatales. Las autoridades no precisaron la cantidad de medicamentos incautados, ni informaron cuántas personas están bajo investigación por el caso. Las autoridades investigan el origen de los productos incautados La información disponible indica que los medicamentos fueron detectados durante un operativo policial, aunque no detalla si la acción inició por una denuncia ciudadana, labores de vigilancia u otro procedimiento. El dato central es que las personas vinculadas al hallazgo no pudieron acreditar de forma legal la procedencia de los productos. Las imágenes divulgadas por canales oficiales muestran blísteres, cajas y píldoras sueltas colocadas sobre una mesa, al parecer dentro de una vivienda. Entre los envases aparece de forma parcial la sigla “BICA”, que podría corresponder a bicalutamida, un medicamento de uso controlado. Esa identificación no fue confirmada de manera oficial. La PNR mantiene abierta la investigación para establecer de dónde provenían los fármacos y si otras personas participaron en su traslado, almacenamiento o venta. Tampoco se ha informado si los productos fueron retirados de instituciones estatales, adquiridos por vías legales y luego revendidos o ingresados al país desde el extranjero. Los decomisos se repiten mientras crece el mercado informal El caso en Santiago de Cuba se suma a otros procedimientos realizados este año contra la venta no autorizada de fármacos. En febrero hubo un decomiso en el sector conocido como 18 Plantas de Garzón, también en esa provincia. En junio, dos mujeres fueron arrestadas en Holguín por un hecho relacionado con la comercialización ilegal de medicamentos. En diciembre de 2025, siete personas fueron detenidas en La Habana. Ese mismo año, un tribunal de Villa Clara impuso una condena de seis años de prisión a un acusado de vender medicamentos e insumos médicos, entre ellos tramadol y difenhidramina. El Código Penal cubano contempla penas de hasta 10 años de prisión por la venta ilegal de medicamentos controlados. Las sanciones pueden ser mayores cuando se trata de sustancias consideradas estupefacientes o psicotrópicas. La falta de medicamentos afecta a pacientes y al sistema de salud El decomiso ocurre en un contexto de escasez de medicamentos en la isla. En abril de este año, solo 190 de los 651 productos incluidos en el cuadro básico nacional estaban disponibles en las farmacias estatales. La cifra equivale al 30% del listado. La situación se repite en distintas provincias. Ciego de Ávila reportó en agosto un faltante de 457 medicamentos en su red farmacéutica. En Villa Clara, autoridades locales reconocieron en febrero la ausencia de 368 de los 636 fármacos del cuadro básico y señalaron que el problema alcanzaba a todas las familias farmacológicas. La falta de productos también presiona la atención en policlínicos, hospitales y otros centros sanitarios, donde los pacientes enfrentan dificultades para obtener tratamientos y medicamentos básicos. La información disponible sobre este decomiso no ofrece detalles sobre las condiciones de un hospital específico, pero la escasez general limita la capacidad de respuesta del sistema de salud. Ante la falta de disponibilidad en las farmacias, muchas familias recurren al mercado informal. En esos circuitos los medicamentos pueden circular sin garantías sobre su almacenamiento, composición o fecha de vencimiento, además de venderse a precios fuera del alcance de buena parte de la población.

