Agotamiento y crisis económica frenan las protestas callejeras en Cuba en agosto, según informe
Sumario
- El Observatorio Cubano de Conflictos reportó una caída de las protestas presenciales en Cuba durante agosto: 34 manifestaciones frente a 72 en julio y 107 en junio, pese al agravamiento de la crisis energética y socioeconómica.
- El OCC tribuye la baja movilización al agotamiento social y al endurecimiento de las condiciones de vida en la isla.
- La organización contabilizó 1.185 protestas, denuncias y expresiones críticas, incluidas 291 acciones consideradas desafíos directos al Estado policial.
Las protestas presenciales disminuyeron en Cuba durante agosto pese a que la crisis energética alcanzó niveles récord de déficit de generación, según un informe del Observatorio Cubano de Conflictos (OCC).
La organización documentó 34 protestas en las calles durante el mes, frente a 72 en julio y 107 en junio. En total, contabilizó 1.185 protestas, denuncias y expresiones críticas, de las cuales 291 fueron consideradas desafíos directos al Estado policial.
Rolando Cartaya, investigador principal del OCC y director de proyectos de la Fundación para los Derechos Humanos en Cuba, explicó a Martí Noticias que la disminución se produjo en medio del deterioro de las condiciones de vida en la isla.
“A pesar de que hubo esfuerzos en las calles por parte de los cubanos, protestas contra los apagones, la falta de agua y la falta de comida, hubo en el mes de agosto una baja bastante sensible: 34 protestas, comparadas con 72 en julio y 107 en junio”, señaló.
Los 291 desafíos al Estado policial registrados en agosto representan una caída frente a los 520 documentados en julio y los 406 de junio.
“Estas reducciones, del 54,2 % y el 44 %, respectivamente, se explican tanto por el agotamiento que provoca una agudización de la crisis socioeconómica como por la disipación del ‘efecto Trump’”, afirmó Cartaya.
Según el investigador, las expectativas de un posible cambio político aumentaron entre algunos cubanos después de la operación estadounidense que culminó con la captura de Nicolás Maduro en Venezuela y las posteriores declaraciones del presidente Donald Trump y miembros de su administración sobre Cuba.
El informe señala que la crisis socioeconómica concentró más del 67 % de las expresiones contestatarias registradas durante agosto.
El OCC documentó además nueve grafitis antigubernamentales, incendios de instalaciones policiales y la huelga de hambre del opositor Guillermo del Sol, quien abandonó la protesta después de 72 días. La huelga buscaba llamar la atención sobre la situación de los presos políticos en la isla.
Los servicios públicos encabezaron las denuncias, con 236 registros, principalmente relacionados con los prolongados cortes eléctricos. En Lawton, municipio Diez de Octubre, residentes acumularon 137 horas sin electricidad en una semana.
“Los cortes de 20, 30 o más de 50 horas detuvieron el bombeo de agua, pudrieron los alimentos e inutilizaron los medicamentos”, explicó Cartaya.
La Habana concentró 25 protestas callejeras en las que hubo presencia de fuerzas antidisturbios conocidas como Boinas Negras. Otras siete ocurrieron en diferentes provincias, indica el reporte.
Las protestas y denuncias relacionadas con la alimentación, la inflación y la agricultura aumentaron de 131 en julio a 218 en agosto. El OCC atribuyó el incremento, entre otros factores, a la decisión del Gobierno de retirar los topes de precios, lo que habría encarecido productos básicos como el aceite y los huevos.
El informe recoge el testimonio de Mary Yllas, quien describió la búsqueda de comida en la isla como una experiencia de “temor, estrés, angustia, desesperación y llanto, hasta encontrar algo”.
Otra cubana, Mayolín Joaquín Coy, dijo que ella, su pareja y sus tres hijos subsisten con los pocos alimentos que pueden pagar, entre ellos un hueso de pollo de 50 pesos cubanos y un boniato.
Las denuncias por inseguridad ciudadana pasaron de 131 en julio a 177 en agosto, un incremento del 30 %. El OCC registró 38 muertes relacionadas con la violencia criminal, social, de género e intrafamiliar.
“Cualquier objeto, un teléfono, unos pesos, una bicicleta o una motorina, puede ser motivo suficiente para matar”, advirtió Cartaya.
El investigador señaló que la oscuridad provocada por los apagones y la escasa presencia policial facilitan la actuación de los delincuentes. El Observatorio documentó 19 robos de motorinas, triciclos y otros vehículos durante agosto, frente a siete en julio.
El apartado dedicado a otros problemas sociales acumuló 110 registros. Entre las principales preocupaciones aparecieron la incertidumbre sobre el futuro, la disminución de la población en edad laboral debido a la emigración y la caída de la natalidad, además de los problemas económicos que enfrentan las familias ante el comienzo del curso escolar y el déficit de maestros.
El OCC documentó 100 actos represivos durante agosto. Entre ellos mencionó un incidente durante un cacerolazo en Jaimanitas, donde un automóvil habría sido utilizado para intimidar y embestir a los manifestantes. El Observatorio dijo que un episodio similar había ocurrido en Lawton a finales de julio.
El reporte también menciona una nueva legislación que autoriza al Ministerio del Interior a recopilar datos biométricos como la voz, el iris, el rostro y la firma digital. Según el OCC, la medida facilita la vigilancia de la actividad en internet sin un control judicial independiente.
En el área de salud pública se contabilizaron 42 protestas y denuncias, muchas relacionadas con la propagación del dengue, la falta de fumigación y las deficiencias en la atención de menores con fiebre en hospitales pediátricos.
El informe también registró 15 protestas y denuncias vinculadas con la vivienda, entre ellas derrumbes, deterioro estructural, desalojos sin alternativas, largas esperas por asistencia estatal y casos en los que la sociedad civil tuvo que ayudar a las familias afectadas.
Para el OCC, las expresiones críticas surgidas durante las celebraciones oficiales por el centenario de Fidel Castro evidenciaron además un cambio en la percepción de una parte de la ciudadanía.
“Hoy quienes se expresan en redes y en cacerolazos ya no separan al hombre de la obra. Ven los apagones, el hambre, la censura, los privilegios en la cúpula y la ausencia de alternativas como parte de la obra de Castro”, concluyó Cartaya.




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