Nieto de Fidel Castro describe a Cuba como el «objeto de estudio» de su abuelo
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Nieto de Fidel Castro describe a Cuba como el «objeto de estudio» de su abuelo

Nieto de Fidel Castro describe a Cuba como el «objeto de estudio» de su abuelo

Fidel Antonio Castro Smirnov, nieto de Fidel Castro Foto © Captura de video YouTube / teleSUR

Fidel Antonio Castro Smirnov, nieto de Fidel Castro y una de las figuras que en los últimos años ha asumido una defensa pública cada vez más activa del legado del dictador cubano, ofreció una peculiar interpretación de la forma en que su abuelo dirigió Cuba: como un científico que convirtió a toda una nación en su «objeto de estudio».

Castro Smirnov no es ajeno al mundo científico al que recurrió para construir esa comparación. Es doctor en Biología y Ciencias Físicas, profesor titular de Física Nuclear, investigador titular del Instituto Superior de Tecnologías y Ciencias Aplicadas (InSTEC) y académico titular de la Academia de Ciencias de Cuba.

Hijo del fallecido científico nuclear Fidel Castro Díaz-Balart, conocido como Fidelito, en los últimos años ha combinado su actividad académica con una presencia frecuente en actos, conferencias y foros políticos dentro y fuera de Cuba, donde reivindica la figura de su abuelo y defiende al sistema cubano.

En una entrevista concedida a teleSUR desde Birán, Holguín, Castro Smirnov recurrió precisamente a su formación científica para presentar al autor de la ‘Zafra de los 10 millones’ y la ‘revolución energética’ —entre otros miles de experimentos— como un investigador.

«Yo te puedo reiterar que Fidel fue un científico y actuaba como un investigador», aseguró.

Según su explicación, Castro aplicaba un «método científico de pensamiento», acumulaba información y tomaba decisiones siguiendo ese procedimiento.

Pero la comparación adquirió otra dimensión cuando Castro Smirnov explicó cuál habría sido el equivalente al material de laboratorio sobre el que trabajaba su abuelo.

«Con la única diferencia de que su objeto de estudio no era una muestra en un tubo de ensayo, o una placa de Petri, o una célula. O sea, estamos hablando de que su objeto de estudio era una nación, con todas las consecuencias de tipo histórico, político, económico y social», afirmó.

La frase resulta especialmente significativa porque no procede de un crítico del castrismo, sino del propio nieto que todos los años ‘arriesga su vida’ saltando con paracaídas desde un avión para defender el ‘legado’ de su abuelo.

Ajeno a la repercusión de sus palabras, Castro Smirnov soltó su ocurrencia como un elogio para destacar las supuestas capacidades analíticas de su abuelo.

Sin embargo, la descripción terminó presentando a Cuba como una suerte de laboratorio social: un país observado, estudiado y transformado por un gobernante al que Castro Smirnov atribuye un método experimental.

«Los experimentos tenían consecuencias muchas veces irreversibles»

El propio científico profundizó inmediatamente en esa analogía y habló de las consecuencias que podían tener los «experimentos» de Fidel Castro.

«En esa manera científica de actuar de Fidel no valía la prueba y el error. O sea, los experimentos tenían consecuencias muchas veces irreversibles», reconoció.

Las dos afirmaciones, pronunciadas prácticamente como parte de una misma explicación, construyeron una imagen llamativa: Castro como investigador, una nación como «objeto de estudio» y decisiones políticas descritas como «experimentos» capaces de provocar consecuencias irreversibles.

Castro Smirnov utilizó esos términos para elogiar la cautela y preparación que, según él, caracterizaban a su abuelo.

Pero las palabras adquirieron un significado muy distinto vistas desde la experiencia histórica de millones de cubanos que durante décadas han vivido las consecuencias de las decisiones económicas, políticas y sociales adoptadas bajo el sistema instaurado por Fidel Castro.

Birán como «primer laboratorio de observación»

Castro Smirnov situó incluso el origen de ese supuesto método científico en Birán, el poblado holguinero donde nació su abuelo en 1926.

Durante la entrevista, describió el lugar como «sagrado» y recordó que Fidel Castro creció en contacto con el trabajo agrícola, los trabajadores pobres y los haitianos empleados en la zona.

«Él realmente desde sus primeros años convivió entre el trabajo en la tierra y vivir y convivir con gente muy pobre y muy humilde. A mí me parece que esto hace de este lugar su primer laboratorio de observación», afirmó.

Según su interpretación, esa experiencia permitió a Castro observar desde niño las desigualdades sociales y desarrollar posteriormente una concepción según la cual la realidad debía primero entenderse y después transformarse.

«La realidad no era un ente abstracto que se aprendía de los libros. O sea, era una realidad que había que vivirla para entenderla y había que entenderla para transformarla», explicó.

De esta manera, la propia narración de Castro Smirnov establece una línea que comienza con un «laboratorio de observación» en Birán y termina con una nación entera convertida en «objeto de estudio».

El «método de Fidel»

Cuando el entrevistador le preguntó qué enseñaría a sus alumnos sobre el método de su abuelo, Castro Smirnov enumeró varios principios.

El primero, dijo, consistía en «estudiar los problemas reales» y no partir exclusivamente de «la teoría abstracta».

También destacó la acumulación de información como elemento fundamental del proceso de decisión.

Según recordó, Castro transmitía la idea de que no había que temer disponer de mucha más información de la que aparentemente se necesitaba porque «la sobreinformación casi nunca es un problema, pero la falta de información siempre es un problema».

Castro Smirnov le atribuyó además la capacidad de relacionar disciplinas diferentes.

«Te podía dar un dato biológico, relacionarlo con un dato geográfico y ponerlo en un contexto histórico», aseguró.

Otro elemento, según el científico, era que Fidel Castro nunca daba definitivamente por concluida una idea y podía modificarla a partir de nuevos conocimientos.

De científico a defensor público del legado de Fidel

La entrevista se inscribe en la creciente exposición pública de Castro Smirnov como defensor del legado de su abuelo.

En los últimos meses ha intervenido en encuentros políticos y actos internacionales en países como Reino Unido, Rusia y España, donde ha combinado referencias científicas con la defensa del sistema cubano y de la figura de Fidel Castro.

En julio, durante un encuentro de solidaridad con Cuba celebrado en Gijón, España, utilizó conceptos de física nuclear para hablar de política y afirmó que «Cuba representa la física de la dignidad». En otras apariciones ha recurrido igualmente a su condición de científico para articular mensajes políticos favorables al régimen.

Su admiración por su abuelo tampoco es nueva. Ya en 2017 afirmaba que el «ADN de Fidel» estaba presente en millones de revolucionarios y llegó a declarar: «Mi nombre es Fidel, y mi vida se llama Fidel».

En la entrevista desde Birán volvió a dejar clara esa identificación. «Por supuesto que todos los cubanos queremos parecernos a Fidel», aseguró.

Cuba, el gran «laboratorio» de Fidel

Castro Smirnov pretendía presentar a su abuelo como un dirigente que utilizaba el conocimiento científico para solucionar problemas y anticipar el futuro.

Sin embargo, algunas de las metáforas escogidas por el propio científico terminaron ofreciendo una descripción mucho más inquietante de lo que fue el poder del dictador.

En su relato, Birán fue el «primer laboratorio de observación»; Fidel fue un «científico» y un «investigador»; su «objeto de estudio era una nación»; y las decisiones que adoptaba eran «experimentos» capaces de generar consecuencias «muchas veces irreversibles».

Una definición involuntariamente reveladora de un sistema en el que durante décadas las decisiones políticas, económicas y sociales de Fidel Castro afectaron directamente la vida de millones de cubanos a los que, en el cenit de su carrera científica, el dictador convirtió en una masa de ‘jornaleros haitianos’ sin derechos ni libertades, como los que su padre empleaba en Birán para aumentar su patrimonio personal.

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Este artículo ha sido generado o editado con la ayuda de inteligencia artificial. Ha sido revisado por un editor antes de su publicación.



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