Modelismo naval cerró el verano en el Castillo de la Real Fuerza, en La Habana
Portada Radio Habana Cuba

Modelismo naval cerró el verano en el Castillo de la Real Fuerza, en La Habana

Una jornada única combinó patrimonio, tradición marítima y entretenimiento, atrayendo a familias y aficionados a uno de los fuertes coloniales más emblemáticos del Caribe.

El histórico Castillo de la Real Fuerza, en el corazón de La Habana Vieja, se convirtió en escenario de una experiencia poco común: modelos navales a escala surcaron las aguas del foso de la fortaleza, en un evento que marcó el cierre del verano y acercó el patrimonio marítimo cubano a nuevos públicos.

Organizada por los Museos Arqueológicos de La Habana, la jornada incluyó visitas guiadas al museo, rifas, actividades para niños, una expo-venta de barcos estáticos y una parada náutica con embarcaciones a radio control, un espectáculo que, según los organizadores, es único en Cuba.

modelismo naval en la Real Fuerza.

Andy Gómez, Especialista Principal de los Museos Arqueológicos, explicó que la actividad buscó transformar la relación del público con las colecciones: “Nuestras colecciones fundamentales son los modelos a escala de barcos históricos vinculados a la bahía. La gente los veía como piezas de vitrina, propias de un museo clásico. Ahora quisimos acercarlos al público haciéndolos navegar. También nos pedían poder comprar algunas piezas, así que desarrollamos una expo-venta de modelismo estático. El sentido principal es crear una conexión real con el público y que sea una experiencia participativa para todos”.

Entre los modelistas presentes, destacaron Israel Wilfredo Díaz, quien presentó tres modelos —incluido un práctico del puerto y un yate tradicional de los años 60—; Jesús, con un yate checoslovaco construido a partir de planos reales; Jorge Donato, con una réplica del submarino Nautilus, el primer submarino nuclear de la Armada británica; y Fernando González, con una lancha rápida no a escala.

Modelismo naval en la Real Fuerza.

Yudiel Carballo, integrante del Club IPMS Habana y residente en Guanabacoa, valoró el alcance del encuentro: “Es un club mixto, que trabaja plástico, papel, resina, vehículos a escala y varios tipos de modelismo. En Cuba conseguir materiales se encarece, porque no se adquieren aquí, sino a través de terceros o familiares en el exterior, y eso dificulta crear más. Me impresionó la acogida del público. En otros eventos ha sido más cerrado; esta vez la gente pudo interactuar en los exteriores del castillo y hubo mucha más afluencia”.

El ambiente familiar fue otro de los sellos de la jornada. Una madre que asistió con su hijo comentó: “Este es el museo favorito de mi hijo, por los barcos, le apasiona. Ver el modelismo naval en el agua, funcionando, es una experiencia nueva que los niños deben vivir. Salimos muy satisfechos”.

Modelismo naval en la Real Fuerza.

La iniciativa forma parte de una nueva estrategia de colaboración entre la Dirección de Bienes Patrimoniales de la Oficina del Historiador y un proyecto de gestión no estatal, al que sus coordinadores le llaman «Fuerza «, que busca dinamizar los museos desde perspectivas más lúdicas.

María Victoria Benito, arquitecta e integrante del proyecto, explicó: “Esta estrategia pretende dinamizar los museos incorporando actividades recreativas y lúdicas, sin perder el rigor académico. Para este cierre de verano se nos ocurrió poner a navegar los modelos, aprovechando una tradición de modelistas muy fuerte en Cuba. Creemos que el patrimonio también se aprende divirtiéndose. Los niños llegan, las familias se quedan. Muchas personas entraron a los exteriores y luego continuaron a las visitas guiadas, incluso sin electricidad en salas. Creo que a partir de hoy hay un antes y un después”.

Con esta jornada, el Castillo de la Real Fuerza —una de las fortalezas coloniales más antiguas de América— reafirma su papel como espacio vivo de cultura e identidad. La combinación de tradición, patrimonio y entretenimiento logró visibilizar el valor de la historia marítima cubana y atraer a un público diverso, en sintonía con la estrategia de la Oficina del Historiador de La Habana para fortalecer el disfrute colectivo y la conexión con la memoria de la isla.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *