Cuba denunció las limitaciones asociadas al muy recrudecido bloqueo económico, financiero y comercial del gobierno de Estados Unidos contra el país, arreciadas desde inicios de 2026 de forma brutal, que hacen imposible la vida del pueblo cubano.
Su impacto impide el acceso a tecnologías y a financiamientos necesarios para desarrollar nuestros programas y proyectos, y limita el cumplimiento de nuestras obligaciones financieras con la 17ª Conferencia de las Partes (COP17) de la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (UNCCD), advirtió en el encuentro Idalia López Pedroso, viceministra de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (Citma).
Aun en estas circunstancias, añadió, abogamos por continuar promoviendo las alianzas e integración entre las Convenciones de Río de Janeiro y otras iniciativas, y, la cooperación entre países y regiones para incrementar la capacitación, la transferencia de tecnologías y conocimientos para revertir y hacer un uso y manejo sostenible de las tierras del mundo.
López Pedroso es la jefa de la delegación nacional que asiste al evento en Ulán Bator, capital de Mongolia, donde concluye hoy,
En su discurso, al que tuvo acceso la Agencia Cubana de Noticias, señaló que en sus sesiones se ratificado la necesidad de la integración entre los países e iniciativas con el fin de prestar especial atención a nuestros acuciantes problemas y restaurar las más de 1 500 millones de hectáreas de tierra hasta 2030 para conseguir un mundo neutro en cuanto a degradación de las tierras.
Precisó que Cuba, al igual que otras islas del Caribe y del resto del mundo, enfrenta múltiples riesgos asociados a la degradación de las tierras y la sequía, que se refuerzan con el cambio climático.
Explicó que cuenta con numerosas políticas, legislaciones y estrategias nacionales que priorizan la atención a cada uno de los problemas que aquí se han debatido, pero es necesario mayor apoyo internacional para el logro de nuestras metas nacionales de neutralidad en la degradación de tierras y en el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
“Estamos trabajando, a pesar de los muy limitados recursos del país, en el escalado de un exitoso proyecto de Manejo Sostenible de Tierras, con la perspectiva de compartirlo con países de la región”.
Calificó de fundamental que el tema de la sequía continúe siendo tratado de manera diferenciada como se acordó en la reunión de Riad, capital de Arabia Saudita, aunque tenemos que lograr que nuestras decisiones no se contrapongan a otras conferencias.
“Así tendríamos opciones de acudir a enmiendas, declaraciones políticas, lineamientos y asegurar una mayor convergencia con elementos estratégicos porque los planes de enfrentamiento a la sequía, los sistemas de vigilancia y alerta temprana, el fortalecimiento de nuestros sistemas alimentarios locales y la gestión de los recursos hídricos, deben trabajarse de manera integral e innovadora”.
Consideramos importante, destacó, brindar mayor visibilidad y comunicación a los países insulares, que con mucha frecuencia y de forma severa por los impactos climáticos inciden en los procesos de degradación, desertificación de las tierras e intensas sequías, pero que existen buenas prácticas y experiencias que pueden replicarse en otros países.
En el caso particular de Cuba, subrayó, apoyamos la unidad de acción y la necesidad de continuar fortaleciendo y potenciando las capacidades técnicas y tecnológicas de los países en vías de desarrollo para dar respuesta a estos problemas.
“Defendemos además la posición del Grupo de los 77, la necesidad de aprovechar la 9na reposición del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF) para el tema de la sequía y el trabajo mancomunado del Grupo de América Latina y el Caribe (GRULAC), dijo por último.
La delegación que preside la viceministra del Citma la integran expertos de su organismo y Emilio Pevida Pupo, embajador cubano en Mongolia, el único de Iberoamérica acreditado en ese país sin acceso al mar, situado en Asia Oriental.
