El director del Primer Departamento de Europa de la Cancillería rusa, en palabras a la prensa este viernes refirió que, desde septiembre pasado, la Armada francesa incautó cinco petroleros «con bandera de diversos países y pertenecientes a la flota fantasma rusa.
El modus operandi es el mismo: el buque es detenido, lo escoltan a un puerto francés, paga una multa y, posteriormente, lo liberan.
En el 21 paquete de sanciones contra Rusia, los Estados de la Unión Europea (UE) también se delegaron el derecho a retener o, dicho de otro modo, robar el petróleo transportado. En resumen, es un atraco en alta mar, un verdadero episodio de piratería», afirmó.
Según Studénnikov, el verdadero motivo de estas «acciones piratas en su esencia» es el mismo: se trata de un intento de socavar las exportaciones rusas de petróleo y perjudicar la economía del país.
El pasado 23 de julio, la UE aprobó el 21 paquete de sanciones de contra Rusia que, entre otras medidas, permite a sus Estados miembros confiscar y vender el crudo transportado por petroleros detenidos de la llamada flota fantasma.
El presidente de la Junta Marítima rusa y asesor del Kremlin, Nikolái Pátrushev, declaró antes que países occidentales continúan con provocaciones contra las embarcaciones que transportan cargas en beneficio de Moscú, sometiéndolos a inspecciones y detenciones bajo pretextos infundados.
Al organizar una «caza» contra la llamada flota fantasma de Rusia, Occidente «intenta reforzar el control, incluso con el bloqueo, de los barcos que transportan cargas rusas», señaló.
Por su parte, la portavoz de la Cancillería de Rusia, María Zajárova, aseguró previamente que Moscú utilizaría todas las herramientas disponibles para garantizar el respeto al principio de libertad de navegación frente a lo que calificó como actos de piratería de la UE en aguas internacionales.
