Los médicos están más cerca de poder utilizar un simple análisis de sangre para confirmar el diagnóstico de Alzheimer, luego de que la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) autorizara una nueva prueba desarrollada por Roche.
El examen utiliza una proteína específica presente en la sangre como marcador de las placas amiloides en el cerebro, consideradas uno de los principales indicadores de la enfermedad, informó el Washington Post.
La nueva herramienta «tiene el potencial de transformar la manera en que se evalúa el Alzheimer tanto en la atención primaria como en la medicina especializada», afirmó Dan Malarek, presidente y CEO de Roche.
La prueba no está destinada a realizar controles rutinarios en la población general, sino a contribuir al diagnóstico cuando la presencia de problemas cognitivos lleva a los médicos a sospechar que un paciente puede padecer Alzheimer.
Una de sus principales ventajas es que podría reducir la necesidad de recurrir a procedimientos más complejos o invasivos para detectar la presencia de amiloide en el cerebro.
Hasta ahora, entre las alternativas utilizadas se encuentran los estudios de tomografía por emisión de positrones (PET) y el análisis del líquido cefalorraquídeo obtenido mediante una punción lumbar.
Un análisis de sangre representa, en cambio, una alternativa considerablemente más sencilla y menos invasiva para el paciente.
La FDA ya había aprobado en 2025 el primer análisis sanguíneo destinado a ayudar en el diagnóstico del Alzheimer, comercializado por Fujirebio y basado en la medición de dos proteínas.
Roche destacó que su nueva prueba es la primera autorizada que mide una sola proteína, utilizada como «biomarcador» de la presencia de amiloide.
La autorización supone un nuevo avance hacia métodos de diagnóstico más accesibles para una enfermedad neurodegenerativa en la que la identificación temprana adquirió creciente importancia ante el desarrollo de nuevos tratamientos.

