¿Cuba un estado fallido o un país valiente y soberano? – Cubainformación
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¿Cuba un estado fallido o un país valiente y soberano? – Cubainformación

Artur González / Heraldo Cubano.- Desde que triunfó la Revolución encabezada por Fidel Castro, a pesar de la oposición de Estados Unidos y el empeño de la CIA y otras agencias de inteligencia junto al Departamento de Estado para ejecutar sus acciones subversivas, han desarrollado campañas psicológicas y de subversión directa que intentan derrocar el proceso revolucionario cubano.


En 1960, a solo un año del triunfo, la administración yanqui aplicó las primeras medidas de guerra económica, comercial y financiera con el propósito de doblegar a los cubanos, algo que incrementan cotidianamente a pesar de no obtener los resultados deseados. Son cientos de miles de millones gastados inútilmente al no resignarse a convivir con un país que desafía sus órdenes y demuestra que se puede ser independiente y soberano a solo 90 millas del imperio.

A pesar de tantas leyes y sanciones económicas, comerciales y financieras, unidas al terrorismo de estado que emplea oficialmente el sabotaje y la guerra biológica contra la economía cubana, el pueblo cubano resiste y se mantiene firme, incluso sufriendo penurias incrementadas de los últimos meses.

Esa resistencia no calculada por los ideólogos yanquis, es la que provoca el odio del régimen de Estados Unidos y por consiguiente la suma de más sanciones contra el pueblo, como una carrera competitiva para ver quién gana la batalla, si la resistencia de Cuba o la criminal guerra económica yanqui.

En su empeño por convencer al mundo de que la Isla es un “estado fallido”, utilizan la guerra cognitiva como actividad priorizada, dirigida a afectar actitudes y comportamientos mediante la influencia o disrupción de la cognición individual y colectiva.  

Una de sus líneas de mensajes es la de fomentar el criterio de la existencia de un “régimen de represión” y por eso la necesidad del cambio político.

Los cubanos que saben leer y poseen como minino un 9no grado de escolaridad, conocen perfectamente lo que está en juego en esa política con Estados Unidos.

Ante la resistencia heroica, Marco Rubio el ideólogo de las más recientes sanciones contra Cuba, no le queda otro remedio que reconocer públicamente que la añorada “transición” tomará tiempo, pues sus crueles medidas no dan resultado.

El pasado 12 de agosto de 2026 expresó:

“Cuba estará encaminada hacia un futuro muy diferente antes de que termine la administración de Donald Trump”, pero no pudo precisar cuánto tiempo podría tomar ese eventual cambio político o explicar públicamente cuál es la estrategia de Washington a largo plazo.

Por supuesto que no puede vaticinar nada porque solo ha conseguido el rechazo mundial por sus criminales medidas, como el bloqueo energético que está asfixiando al pueblo y causa muertes, incluso de niños y ancianos.

Así mismo soñaron con acabar con Irán y han salido mal parados, porque no pueden con ellos y las pérdidas sufridas por Estados Unidos son grandes y no reveladas, sabiendo que está en juego el liderazgo republicano en las elecciones del próximo mes de noviembre.

Para aquellos que se dejan engañar con las campañas generadas por sus laboratorios, que producen contenidos mediáticos para sembrar en las mentes una falsa percepción de caos y favorecer las demandas de “intervención humanitaria” con el ejercito yanqui y otras fuerzas de países lacayos de la OEA, basta con leer lo publicado el pasado el 13 de agosto del 2026 en el Canal 51 de Miami, donde se reconoce el daño que generan las sanciones de Estados Unidos:

“Desde su regreso a la Casa Blanca el 20 de enero de 2025, el presidente Donald Trump volvió a colocar a Cuba entre las prioridades de su política exterior hacia América Latina. Durante el segundo mandato, la administración estadounidense ha combinado sanciones económicas y financieras, restricciones migratorias y de viajes, medidas contra estructuras estatales y militares, presión sobre el sector energético, ayuda humanitaria y contactos directos con funcionarios cubanos”.

Eso es genocidio y no otra cosa.

Recordemos que el 20 de enero de 2025, Trump volvió a incluir a Cuba en la lista de Estados patrocinadores del terrorismo y restableció el marco de sanciones sobre entidades vinculadas al aparato estatal cubano.

Entre los meses de enero y junio de 2025 Marco Rubio convirtió a Cuba en una de las prioridades de la política estadounidense hacia el hemisferio y afirmó: “las sanciones deberán limitar los recursos disponibles para el gobierno”. En realidad, todas sus medidas van dirigidas a afectar al pueblo.

El 4 de junio de 2025 Trump firmó una proclama que suspendió parcialmente la entrada de ciudadanos cubanos a Estados Unidos. Dicha medida afectó directamente a quienes optaban por visas de inmigrante y las categorías B-1, B-2, F, M y J, con excepciones. El cinismo de ellos justificó las restricciones por “razones de seguridad nacional”. Estas restricciones entraron en vigor el 1 de enero de 2026 y afectan a los cubanos de a pie y no a sus dirigentes.

En esa estrategia, el 30 de junio de 2025 Trump firmó un Memorando Presidencial de Seguridad Nacional para reforzar la política hacia Cuba; entre las medidas tomadas está la prohibición legal del turismo estadounidense hacia Cuba y estableció controles sobre determinadas transacciones relacionadas con la Isla, algo reiterativo pues desde el 19 de octubre de 1960, con la aplicación de la Ley de Comercio con el Enemigo, todo eso está prohibido.

No contentos con tanto ensañamiento, el 21 de enero de 2026 el Departamento de Estado, anunció una pausa en la emisión de visas de inmigrante para ciudadanos de varios países, entre ellos Cuba, dentro de una revisión de sus procedimientos migratorios.

Ante la firmeza del pueblo cubano, el 29 de enero de 2026Trump declaró una “emergencia nacional” relacionada con Cuba, mediante la Orden Ejecutiva 14380, la cual creó un mecanismo para imponer aranceles adicionales a productos procedentes de los países que se atrevan a suministrar petróleo a Cuba, directa o indirectamente.

No satisfechos con tanta maldad, el 1 de mayo de 2026 Trump firmó la Orden Ejecutiva 14404, que amplía las facultades para sancionar a personas y entidades vinculadas con sectores cubanos como energía, defensa, minería, servicios financieros y seguridad.

La orden también contempla medidas contra determinadas instituciones financieras extranjeras que faciliten operaciones con personas o entidades sancionadas.

¿Alguna nación del mundo resistiría tantas sanciones sin doblegarse ante los pies de los yanquis?

Como no logran la explosión del pueblo cubano que luchó para quitarse de encima el yugo yanqui y la represión criminal de quienes estaban al frente de la isla mandatados desde Washington, el 7 de mayo de 2026 el Departamento del Tesoro incorporó al Grupo de Administración Empresarial S.A. (GAESA) a la lista de sanciones establecidas por la Orden Ejecutiva 14404.

Ante tanta estoicidad de los cubanos, el 14 de mayo de 2026 el director de la CIA, John Ratcliffe, encabezó una delegación estadounidense que viajó a La Habana por solicitud de Estados Unidos, para sostener reunión con miembros de la seguridad del Estado.

Evidentemente buscaban descifrar la fortaleza de los cubanos y quizás descubrir alguna fisura entre ellos, pero no encontraron lo que tanto deseaban para repetir el éxito obtenido en Venezuela.

Ratcliffe, quien vio desde la Casa Blanca el secuestro del presidente Nicolás Maduro y el coraje demostrado por los cubanos que cuidaban su residencia, expresó que Washington estaba dispuesto a conversar sobre asuntos económicos y de seguridad, si se producían cambios políticos en Cuba, siendo rechazada tal posición imperial de su gobierno.

La respuesta de Washington no se hizo esperar y el 4 de junio de 2026 la OFAC añadió a su lista de sancionados al presidente Miguel Díaz-Canel, su esposa Lis Cuesta Peraza, Alejandro Castro Espín y otras personas vinculadas al gobierno y a la seguridad de Cuba. Además, fueron sancionados el Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (MINFAR), los Comités de Defensa de la Revolución, el Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP), Amistur Cuba y la empresa minera La Victoria.

Seguidamente volvieron a darle otra vuelta a la tuerca que aprieta el cuello de los cubanos y el 11 de junio de 2026 la OFAC sancionó a la Unión Cuba-Petróleo (CUPET), la empresa estatal cubana encargada del sector de los hidrocarburos.

Desconcertados por la no claudicación de Cuba, volvieron con más sanciones y el 23 de junio de 2026 el Departamento delTesoro impuso nuevas sanciones contra organizaciones que generan ingresos a Cuba, en su intento por asfixiar definitivamente la economía de la Isla. Las medidas fueron para la empresa Almacenes Universales S.A. y el Banco Financiero Internacional.

Por increíble que parezca, el pueblo cubano se mantiene firme y dispuesto a todo por defender su independencia y ante esa actitud el 14 de julio de 2026 la OFAC impuso otras sanciones como si fuera una competencia de ver quien puede más. Actualizaron la lista de sanciones relacionadas con Cuba bajo la Orden Ejecutiva 14404, esta vez dirigidas a las operaciones financieras estadounidenses que se relacionen con personas y entidades vinculadas al gobierno cubano.

La resistencia de Cuba ha sacado de sus casillas a Marco Rubio y ya no encuentra que más hacer para arrodillar al pueblo, por eso el 23 de julio de 2026 la OFAC volvió a ampliar las sanciones contra entidades cubanas, entre ellas el Centro de Investigaciones del Petróleo (CEINPET), la Comercializadora de Servicios Médicos Cubanos y la empresa CEIBA Investments Limited, con sede en Guernsey.

Igualmente, el Departamento del Tesoro emitió licencias para permitir el cierre ordenado de determinadas operaciones de CEIBA y autorizar algunas transacciones relacionadas con misiones oficiales de terceros países en Cuba.

Quien analice psicológicamente esas actitudes de Trump y Marco Rubio, llegarán a conclusiones de que ambos están enfermos y el sadismo los embarga totalmente, sin que nadie le ponga freno a tanta maldad.

En esa línea de criminalidad, el 6 de agosto de 2026 la OFAC sancionó a seis personas y cinco entidades vinculadas, según el Tesoro, con importaciones de armas y la cooperación militar internacional de Cuba, siendo estas entidades la empresa TECNOTEX, TECNOIMPORT, la Empresa Militar Industrial Yuri Gagarin, DUNA S.A. y la Unión de Industrias Militares. Se incluyen en las sanciones a funcionarios relacionados con las estructuras militares y comerciales cubanas, entre ellos el ministro y el viceministro de las FAR, Álvaro López Miera y Roberto Legrá Sotolongo, todo respaldado por la Orden Ejecutiva 14404.

El 20 de agosto de 2026 impusieron más sanciones contra nueve entidades cubanas y tres personas consideradas vinculadas al gobierno cubano.

Ante tanto desgaste político y diplomático de Estados Unidos y sus fracasos por destruir el socialismo cubano, dos de los más recalcitrantes congresistas yanquis, Carlos Gimenez y Mario Díaz-Balart, hijo de uno de los testaferros del dictador asesino Fulgencio Batista, declararon recientemente:

“Si no conseguimos destruir a la Revolución el próximo año o en dos, perderemos la oportunidad de hacerlo”.

A la vez piden mantener las presiones sobre La Habana, aunque ya no hablan de una fecha, porque la resistencia del pueblo ha desmoralizado a los que solo piensan en el dinero.

Así han vivido 67 años, malgastando los miles de millones aprobados por Washington para subvertir a la Revolución, pero le dan la espalda a los graves problemas que tiene la sociedad estadounidense.

No se equivocó José Martí al afirmar:

“Las luchas cansan menos cuando las corona la victoria”

 

 

La Columna es un espacio libre de opinión personal de autoras y autores amigos de Cuba, que no representa necesariamente la línea editorial de Cubainformación

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