Por Roberto Hernández
No nos imaginábamos el recibimiento al llegar el barco a puerto, rememoró Phuong Song Lien, la presidenta del Club de Vietnamitas Graduados en Cuba, que con 17 años fue de las primeras mujeres vietnamitas en ir a estudiar tan lejos.
Orquestas tocando, nos dieron un ramo de flores a cada una, un traje Ao Dai (el conjunto típico aquí para las damas), continuó Lien, quien todavía piensa que eran unos estudiantes de un lugar cualquiera cuando llegaron a La Habana en 1967.
Durante el conversatorio en el que se convirtió el Encuentro con jóvenes vietnamitas que recibieron becas para estudiar en Cuba, en el Salón Cohíba de la Residencia del Embajador en Hanoi, Lien los exhortó a asirse de los conocimientos de la Escuela Cubana de Medicina para poderlos aplicar en Vietnam.
Para Phuong Phi Thu Tea, licenciada de español por la Universidad de La Habana, muchas cosas cambiaron desde aquella experiencia de Lien, graduada de veterinaria en 1972.

Estarán lejos de sus familias, pero podrán aprender cosas nuevas, mencionó con cierto tono de nostalgia la joven ante representantes diplomáticos y del Ministerio de Educación y Formación.
Aunque la situación es distinta, dijo, permanece invariable la atención de las autoridades cubanas a los estudiantes extranjeros.
Tuve la suerte de estudiar en Cuba y ahora trabajo con especialistas cubanos en el sector farmacéutico, comentó Thu Tea, quien le recomendó a los tres jóvenes hacer turismo en las vacaciones por las distintas provincias del país antillano con descuentos para estudiantes.
El embajador cubano aquí, Rogelio Polanco, expresó que su país mantendrá la voluntad de seguir ofreciendo becas a Vietnam en los sectores médicos y farmacéutico como contribución a la formación de recursos humanos necesarios para la nueva era de desarrollo proyectada por esta nación.
Tras recordar la larga historia de solidaridad entre ambos países, Polanco expresó su seguridad de que sabrán sobreponerse a la difícil situación en Cuba, porque proceden de un pueblo que venció las dificultades.
Así podrán aportar a sus familias y al país, y con su corazón vietnamita a donde quiera que vayan recibirán el apoyo de los corazones cubanos que tanto admiran al pueblo de Vietnam, añadió.
Al referirse al interés de las autoridades del país indochino por el desarrollo de la medicina preventiva, el diplomático los exhortó a apropiarse de los conocimientos aportados por Cuba en ese sector.
Además de los estudios podrán nutrirse de la cultura cubana, que es un valor añadido a su beca, expresó Polanco, quien recordó la amistad especial forjada por el líder histórico de la Revolución cubana, Fidel Castro, y el Presidente Ho Chi Minh, y fomentada por las generaciones posteriores.
El segundo jefe de la misión, Maiker Comendador, quien condujo el diálogo, les auguró que aprenderán un buen español como todos los que les antecedieron en sus estudios de medicina en Cuba.
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