Bloqueo: una nueva vuelta de tuerca del imperialismo contra Cuba
5 de Septiembre Opinión Portada Sociedad

Bloqueo: una nueva vuelta de tuerca del imperialismo contra Cuba

Compartir en

Tiempo de lectura aprox: 3 minutos, 3 segundos

Una vez más, el gobierno de Estados Unidos ha decidido apretar el nudo del bloqueo sobre el pueblo cubano. La nueva ronda de medidas coercitivas anunciada el 13 de julio del presente año, que sanciona al Ministerio de Turismo y a otras nueve entidades estatales —entre ellas ENETEC, Coreydan S.A. y el Grupo Empresarial del Comercio Exterior (GECOMEX)—, no es un acto aislado ni una respuesta a circunstancia alguna. Es, como ha denunciado el canciller Bruno Rodríguez, “manifestación fehaciente del propósito criminal y genocida con que gobernantes estadounidenses se empeñan en castigar a toda la población del país”.

Lejos de tratarse de un hecho puntual, estas sanciones se inscriben en una ofensiva creciente y sistemática. Amparadas en la Orden Ejecutiva 14404, firmada por Trump el pasado Primero de Mayo, se suman a las medidas restrictivas de finales de mayo, a las anunciadas el 23 de julio contra el sector energético cubano y a las más recientes en agosto contra los sectores minero, metalúrgico y de la construcción. Es un cerco que no da tregua, una escalada deliberada que busca ahogar la economía de la isla por inanición.

No se engañe nadie: el blanco no es un gobierno, es un pueblo entero. Cuando Washington sanciona al Ministerio de Turismo —sector vital para la economía cubana— y a empresas vinculadas a la importación y comercialización de combustibles, no está castigando a burócratas ni a funcionarios. Está privando a familias cubanas de combustible, de alimentos, de medicinas. Está multiplicando los apagones que ya alcanzan más de 2000 megavatios de déficit eléctrico y cortes que superan las 20 horas diarias. Está ahuyentando la inversión extranjera y estrangulando una economía que, según datos oficiales, ya arrastra pérdidas acumuladas por el bloqueo que superan los 178 mil millones de dólares. Es la asfixia financiera elevada a la categoría de política de Estado.

Y no contentos con ello, las sanciones tienen carácter extraterritorial: pretenden impedir que cualquier empresa o país del mundo mantenga vínculos comerciales o financieros con las entidades cubanas sancionadas. Es decir, Washington se arroga el derecho de dictar con quién puede comerciar el resto del planeta. Una grosera violación del derecho internacional que ningún soberano debería tolerar, y que vulnera la soberanía no solo de Cuba, sino de todas las naciones que eligen libremente relacionarse con ella.

EL MUNDO DICE BASTA

Fuente: Granma
Fuente: Granma

Por eso resulta tan significativo que, apenas una semana antes de este nuevo paquete sancionador, la Asamblea General de Naciones Unidas aprobara —con 136 votos a favor, nueve en contra y 30 abstenciones— la celebración del debate sobre la necesidad de poner fin al bloqueo contra Cuba. Esta votación, realizada el 7 de julio, no es un hecho menor: se suma a las más de 30 resoluciones que el organismo multilateral ha aprobado en décadas anteriores, consolidando un rechazo histórico, inapelable y mayoritario a la hostilidad estadounidense. Son 136 países que han dicho claramente que el cerco es ilegal, inhumano e injustificable.

Desde la izquierda europea también alzan la voz. El Partido de la Izquierda Europea, en su reciente VIII Congreso, aprobó una resolución que exige el levantamiento inmediato del bloqueo y la derogación de todas las medidas que impiden a Cuba comerciar libremente y acceder a recursos energéticos. Una condena que se suma al rechazo de gobiernos, organizaciones sociales y pueblos de todo el mundo que se niegan a mirar hacia otro lado mientras una nación entera es asfixiada.

LA LÓGICA DE LA DOMINACIÓN

Imagen: Tomada de Internet
Imagen: Tomada de Internet

Detrás de estas medidas hay una ideología clara: la del imperio que no tolera que un pequeño país del Caribe decida su propio destino. La misma lógica que impulsó golpes de Estado, invasiones y planes de exterminio en toda América Latina. La misma lógica que hoy, de la mano de Marco Rubio, convoca cumbres contra la “izquierda extrema” buscando restaurar la intimidación y legitimar políticas como el nefasto Plan Cóndor. Es el manual de la dominación, reciclado una y otra vez para doblegar voluntades.

Pero el imperialismo subestima la resistencia de los pueblos. Cuba ha sobrevivido a más de seis décadas de bloqueo. Ha sobrevivido a la desaparición de su principal aliado económico, a la crisis especial de los años 90, a las decenas de condenas de la ONU y a la hostilidad de once administraciones estadounidenses. Y sobrevivirá también a esta nueva tanda de sanciones, no porque las condiciones sean fáciles —no lo son, y cada día es más duro—, sino porque la dignidad de un pueblo no se negocia.

LA SOLIDARIDAD ES LA RESPUESTA

Fuente: Granma. /Caricatura de Moro
Fuente: Granma. /Caricatura de Moro

Desde el corazón de la Revolución, nuestro deber es claro: denunciar sin ambages este nuevo acto de agresión, exigir el levantamiento inmediato del bloqueo y rechazar cualquier medida coercitiva unilateral que pretenda doblegar la voluntad soberana de un pueblo. Pero también acompañar, en la medida de nuestras posibilidades, la resistencia del pueblo cubano. Porque lo que está en juego no es solo el futuro de una isla en el Caribe. Está en juego el principio de que los pueblos tienen derecho a decidir su propio camino sin que ninguna potencia extranjera pretenda imponerles su voluntad a cañonazos, sanciones o bloqueos.

Cuba no está sola. Lleva en la sangre la bravura de sus próceres y en los labios la certeza de que la dignidad, tarde o temprano, siempre vence al imperio.

Visitas: 0

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *