Hay niños que no se quedan quietos y otros que viajan sin moverse, ambos tienen algo en común: su cerebro funciona distinto y cuando no lo entendemos, los condenamos a ser vistos como un problema…

Tu fuente de noticias cubanas e internacionales

Hay niños que no se quedan quietos y otros que viajan sin moverse, ambos tienen algo en común: su cerebro funciona distinto y cuando no lo entendemos, los condenamos a ser vistos como un problema…