Inadmisible
Opinión Portada Victoria

Inadmisible

Ilustraciones: Tomadas del periódico Granma y el Trabajadores

Ya la preocupación o la alerta la había leído hace apenas un mes y ahora la vuelvo a encontrar no solo en el perfil institucional de la Empresa Eléctrica sino también de algunos de sus obreros, sobre todo, linieros.

“En la noche de ayer se produjeron incidentes en el poblado de La Fe (Panel II), donde varios clientes se comportaron de manera incorrecta con nuestros trabajadores a la hora de atender una queja”, puntualiza la nota de la entidad.

Con sinceridad me cuesta mucho aceptar que ocurran actuaciones como estas, cargadas de insultos e improperios para quienes acudieron más con la voluntad a cuestas que con sus escasos recursos para solucionar una queja de los pobladores.

No lo asimilo y, por suerte, gran parte de los pineros tampoco; así lo corroboran varios comentarios colgados en el post de la entidad: “Nadie justifica la violencia hacia los trabajadores de la Empresa Eléctrica, al final son parte del pueblo y hacen lo que pueden con lo poco que tienen”.

¿Cómo responsabilizar a los linieros de la tensa situación que presenta el sistema electroenergético local?, ¿cómo culparlos de las averías y de los insoportables apagones, esos que no nos dejan tener sueños reparadores, conservar los alimentos y llevar una vida digna como cualquier ser humano?

Que el panorama es complejo, irritante y abrumador, es real, pero este no puede convertirnos en seres irracionales.

Sería detestable que el actual escenario nos corroa al alma y convierta en depredadores de nuestra propia especie, cuando los tiempos más que odio y falta de empatía demandan solidaridad.

Por atender el sector durante años y estar con ellos ahí hasta en las madrugadas, conozco de la voluntad e incondicionalidad de estos hombres y mujeres, quienes sufren cada minuto del impacto del brutal e inhumano bloqueo norteamericano. Bloqueo, ¡sí!, ese que ya no se esconde ante el mundo para estrangular el país, ese que amén de las insuficiencias internas obstaculiza la entrada de combustible y piezas para la vitalidad del sistema.

Debido a la carencia de recursos la atención a las quejas se ha visto también afectada dada la baja disponibilidad de combustible para el transporte y la escasez de transformadores, conductores y acometidas, así como las averías que provocan los prolongados apagones.

No obstante, esos que a golpe de inventivas logran el milagro de que arranquen las añosas máquinas generadoras, son los mismos que al llegar a sus casas no tienen electricidad y deben reinventarse junto a sus familias para enfrentar los avatares de la vida cotidiana. Ellos más que insultos merecen, al igual que nosotros, respeto y reverencia por no dejarse vencen por los obstáculos, el cansancio y no renunciar a la luz.

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