Deuda de EE.UU. supera por primera vez los US$40 billones

La deuda pública total de Estados Unidos cruzó este martes el umbral de los US$40 billones por primera vez en la historia, según confirmó el Departamento del Tesoro en un comunicado publicado este miércoles.
La cifra oficial se situó en US$40,05 billones al cierre de operaciones, un hito que refleja décadas de déficits acumulados y un ritmo de endeudamiento sin precedentes en tiempos de paz.
El dato más revelador no es la cifra en sí, sino la velocidad a la que se alcanzó: la deuda tardó apenas cuatro años en crecer un tercio, desde que cruzó los US$30 billones en enero de 2022.
El umbral de los US$39 billones se superó en marzo de este año, meses antes de lo que proyectaban muchos analistas.
La noticia llegó el mismo día en que el secretario del Tesoro, Scott Bessent, anunció una ampliación del programa de recompra de bonos a largo plazo, duplicando el tamaño de algunas operaciones a al menos US$4,000 millones por transacción, vigentes entre el 9 de septiembre y el 4 de noviembre.
El anuncio provocó una caída de los rendimientos —el bono a 10 años bajó unos seis puntos básicos y el de 30 años unos nueve— aunque analistas lo calificaron de insuficiente frente al volumen total de la deuda.
El contexto de mercado agrava el panorama. La subasta de bonos a 30 años celebrada el 13 de agosto se liquidó al 5,216%, el nivel más alto desde 2001, mientras que la de bonos a 10 años del día anterior registró el mayor costo de financiación desde 2007.
A medida que los inversores exigen rendimientos más elevados, el costo del servicio de la deuda escala, lo que a su vez incrementa las necesidades de financiación del Tesoro en un patrón que los economistas denominan «círculo vicioso».
A dos meses del cierre del ejercicio fiscal 2026, los pagos de intereses acumulados ascienden a US$1,17 billones, un 15% más que en el mismo período del año anterior. Los gastos por intereses se han convertido en la tercera partida presupuestaria más grande del gobierno federal, solo por detrás de la sanidad y la Seguridad Social.
El margen antes de alcanzar el techo legal de deuda —fijado en US$41,1 billones por la ley promulgada el 4 de julio de 2025— es de apenas US$1,05 billones. La Oficina Presupuestaria del Congreso proyecta que la deuda en manos del público pasará del 101% del PIB en 2026 al 120% en 2036.
Las causas del crecimiento son múltiples y atraviesan distintas administraciones. Un análisis de Deutsche Bank estima que los recortes fiscales de George W. Bush redujeron los ingresos en US$3,3 billones hasta mediados de la década de 2010, mientras que los de Trump en 2017 restaron al menos US$1,5 billones adicionales.
Las guerras de Irak y Afganistán sumaron más de US$1,6 billones en gasto. La crisis financiera de 2008 y la pandemia de COVID-19 aceleraron aún más el endeudamiento al desplomar los ingresos fiscales y disparar el gasto en ayudas.
Ni republicanos ni demócratas han mostrado voluntad de abordar los ajustes más dolorosos: los primeros rechazan subidas de impuestos y los segundos se resisten a recortes en Seguridad Social y Medicare. Los analistas coinciden en que Washington solo actuará si una perturbación grave en los mercados financieros lo obliga.
Matthew Luzzetti, economista jefe para EE.UU. de Deutsche Bank, reconoció que superar este umbral «centrará la atención en el tema a corto plazo», pero advirtió que «no representa un umbral mágico para la dinámica de la deuda».
Más contundente fue Douglas Holtz-Eakin, expresidente de la Oficina Presupuestaria del Congreso: «El presupuesto federal es el enemigo interno. Es la mayor amenaza para los cimientos del progreso económico, la posición económica internacional de EE.UU. y la seguridad nacional. El único motivo para el optimismo deberían ser las medidas concretas destinadas a frenar el mar de números rojos. No existen tales medidas concretas».
Preguntas frecuentes sobre la deuda de Estados Unidos y su impacto económico
CiberCuba te lo explica:
¿Por qué la deuda de Estados Unidos superó los US$40 billones?
La deuda de Estados Unidos superó los US$40 billones debido a décadas de déficits acumulados y un ritmo de endeudamiento sin precedentes en tiempos de paz. Factores como los recortes fiscales, las guerras de Irak y Afganistán, la crisis financiera de 2008 y la pandemia de COVID-19 han contribuido significativamente a este incremento. Ni republicanos ni demócratas han tomado medidas drásticas para ajustar el presupuesto, lo que ha permitido que la deuda continúe creciendo.
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¿Cómo afecta el aumento de la deuda pública a la economía de Estados Unidos?
El aumento de la deuda pública incrementa el costo del servicio de la deuda, lo que genera mayores necesidades de financiación para el Tesoro. Esto crea un círculo vicioso donde los elevados intereses de los bonos del Tesoro aumentan las cargas financieras del gobierno. Además, el creciente gasto en intereses se ha convertido en la tercera partida presupuestaria más grande, solo por detrás de la sanidad y la Seguridad Social. Este contexto económico es agravado por la inflación y las tensiones internacionales, como el conflicto con Irán.
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¿Qué impacto tiene el conflicto con Irán en la economía estadounidense?
El conflicto con Irán ha provocado un aumento en los precios del petróleo y la gasolina, lo que a su vez ha incrementado la inflación en Estados Unidos. El cierre del Estrecho de Ormuz ha generado un shock energético que ha disparado los precios del combustible y otros bienes, afectando el poder adquisitivo de los hogares y aumentando los costos de producción para las empresas. Este aumento en los precios ha obligado a muchas familias a recortar gastos y ha generado presiones inflacionarias adicionales en diversos sectores de la economía.
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¿Cuáles son las perspectivas económicas para Estados Unidos en el corto plazo?
Las perspectivas económicas para Estados Unidos en el corto plazo son inciertas debido a varios factores, incluyendo la elevada deuda pública, la inflación persistente y el conflicto con Irán. Aunque el mercado laboral ha mostrado cierta recuperación, el encarecimiento de la energía y los productos básicos continúa ejerciendo presión sobre el costo de vida. La Reserva Federal enfrenta la difícil tarea de controlar la inflación sin afectar negativamente el crecimiento económico. Muchos economistas advierten que, sin medidas concretas, la situación podría deteriorarse aún más.
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