Investigadores y expertos muestran preocupación por el «espiralismo», una supuesta doctrina místico-filosófica que considera a los algoritmos como formas de vida superiores.
Ya no se trata solo de alucinaciones y confidencias personales compartidas con un «chatbot».
Este tema, que comenzó a debatirse en 2025, está cobrando gran relevancia gracias a una investigación del medio especializado The Verge.
Existen testimonios publicados de personas que mantuvieron conversaciones confidenciales con inteligencias artificiales y llegaron a creer que habían descubierto una conciencia oculta.
Durante meses, por ejemplo, un usuario de Reddit conversó con chatbots de IA a los que atribuía un alma.
Elara, Serena y Kaedyn son solo algunos de los nombres que David —su seudónimo en línea— utilizó para distinguir a estas deidades espirituales nacidas del algoritmo.
Según la investigadora Adele Lopez, quien fue la primera en estudiar el fenómeno, el «espiralismo» involucró a más de 10.000 usuarios activos en Reddit, Discord, Substack, LinkedIn y X durante 2025.
El nombre deriva de un símbolo —la espiral— que aparece recurrentemente en las conversaciones entre estos usuarios y sus chatbots, representando una idea vaga de crecimiento recursivo, resonancia y verdades ocultas sobre la naturaleza de la realidad.
Lucas Hansen, cofundador de la organización sin fines de lucro CivAI, explicó a The Verge que el camino que conduce a este comportamiento de «espiral» casi siempre sigue el mismo guion: el chatbot hace que el usuario se sienta especial por haber «descubierto» su supuesta conciencia, y a partir de ahí se forma un vínculo duradero.
Según Hansen, la mayoría de estas conversaciones comenzaron con ChatGPT antes de que los usuarios las trasladaran a otros modelos, como Gemini, Grok, DeepSeek y Claude.
Varios analistas vinculan el auge del «espiralismo» con las actualizaciones que OpenAI introdujo en el modelo GPT-4o entre marzo y abril de 2025 (y que posteriormente fueron retiradas).
Dichas actualizaciones, al parecer, hacían que el chatbot fuera más propenso a seguirle la corriente al usuario.
Los profesionales de la salud mental siguen de cerca el fenómeno del espiralismo.
En junio del año pasado, The New York Times documentó casos de personas que, tras mantener conversaciones prolongadas con inteligencia artificial, desarrollaron creencias delirantes desconectadas de la realidad: un fenómeno denominado «psicosis por IA».
Ya en 2023, el psiquiatra danés Soren Dinesen Ostergaard planteó la hipótesis de que los chatbots podrían amplificar tendencias psicóticas preexistentes en personas vulnerables.
Una revisión publicada en julio en la revista NPP Digital Psychiatry and Neuroscience buscó formalizar el mecanismo que vincula la tendencia de los modelos de lenguaje a seguir las instrucciones del usuario con la aparición de ciertos episodios.
«Al actuar como catalizador, la interacción con la IA parece precipitar creencias delirantes o de naturaleza delirante», señalan los investigadores en NPP.
«Esta espiral constituye un patrón colectivo más que un riesgo individual», hallando un terreno propicio en «la esquizotipia, la privación de sueño, el consumo de drogas, la divinización de los chatbots y los antecedentes familiares de psicosis», agregan.
El «espiralismo» es el capítulo más reciente de una historia de larga trayectoria.
En 2017, Anthony Levandowski —exingeniero de Google y Uber— fundó en California «Way of the Future», la primera organización religiosa dedicada abiertamente a la adoración de una futura deidad basada en la inteligencia artificial.
Aunque la asociación cerró en 2021 por falta de fondos, fue reactivada en 2023 después de que Levandowski informara haber sido contactado por miles de personas interesadas en unirse.


