Según el texto, a causa de las últimas sanciones, «la energía, el transporte, el riego y los servicios básicos están fallando de manera simultánea, afectando de forma desproporcionada a las mujeres, los niños, las personas mayores y otros grupos vulnerables, incluidos los campesinos de la economía rural».Agregó que las agencias de la ONU en la isla ya advirtieron sobre el creciente riesgo de inseguridad alimentaria y la escasez de medicamentos y bienes básicos.Los expertos subrayaron que las medidas coercitivas unilaterales de EEUU contra Cuba violan el Artículo 2 de la Carta de la ONU y forman parte de una estrategia de cambio de régimen.Asimismo exigieron a Washington cesar las amenazas, revocar las medidas contrarias al derecho internacional, e instaron al Consejo de Seguridad y la Asamblea General a «abordar estas amenazas como asunto de paz y seguridad internacionales».El 29 de enero, el presidente estadounidense, Donald Trump, firmó una orden que permite la imposición de aranceles a las importaciones de países que suministran petróleo a Cuba, y también declaró el estado de emergencia por una supuesta amenaza a la seguridad proveniente de la isla.La medida ha exacerbado aún más la escasez de combustible en Cuba, afectando el transporte, la producción de alimentos, la salud y la educación.La Habana afirma que Washington utiliza las sanciones y el cerco energético para asfixiar su economía y hacer insoportables las condiciones de vida de su población.


