Muy contento, gracias a todos los que han contribuido en esta victoria, porque a pesar del trabajo que estamos pasando siempre tenemos el apoyo de las personas que nos quieren, dijo poco después de su triunfo.
Fue un combate complicado el final contra el anfitrión Yerony Liria, pero como él mismo apuntó, el sacrificio y el sudor valen la pena.
Desde un inicio, yo me mentalicé en que iba a ser una pelea dura, donde tenía que defender muy bien. Estaba luchando con el hombre de la sede y eso influye, aunque ya le haya ganado antes dos veces; mientras el árbitro no acaba la pelea, nunca hay un ganador, sostuvo.
Al final se convirtió en campeón centroamericano por segunda vez, lo que considera el punto de partida hacia nuevas metas.
Ha sido un inicio de ciclo muy bueno, pero aún tenemos el Campeonato del Mundo. Faltan unos cuantos meses, y espero que podamos tener una preparación un poco mejor a la que tuvimos ahora, porque es difícil estar entrenando sin poder competir ni ver a los rivales, manifestó.
De Armas añadió que a eso se le suma la presión de no poderse equivocar o corregir errores, porque esos detalles se los da la competencia.
Por otra parte, confesó que el campeón olímpico de Tokio 2020 Luis Orta, ausente aquí por un percance de última hora, fue quien le sugirió cómo tenía que hacer la estrategia del combate final, que iniciara con potencia.
Me escribió después de la semifinal y para mi es de lo mejor que me ha pasado, tener un campeón olímpico y un amigo como él ayudándome. Yo sé que a él le duele más que a nosotros no estar aquí, porque es un hombre súper competitivo, aseguró.
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