La ciudad autónoma española de Ceuta, ubicada en la orilla africana del estrecho de Gibraltar, ha recibido alrededor de 2.000 migrantes por vía marítima en menos de dos semanas, en medio de una presión migratoria concentrada principalmente en la frontera marítima con Marruecos.
Este jueves aumentó la situación con la llegada de miles de jóvenes y forzó a las autoridades locales a solicitar al Gobierno de Pedro Sánchez que declare emergencia nacional y el cierre de la frontera.
Las llegadas se producen de forma recurrente durante la noche, cuando numerosas personas parten desde las playas de Fnideq, conocida también como Castillejos, e intentan bordear a nado el espigón fronterizo del Tarajal para acceder a territorio español.
Durante la jornada del jueves arribaron entre 2.000 y 3.000, en su mayoría jóvenes procedentes del Magreb, que huyen de la pobreza y los conflictos armados.
En reportes emitidos más temprano, la Guardia Civil cifró en más de 5.000 los migrantes que entraron durante las últimas 24 horas, muy lejos de los 30.000 que reportó la Televisión de Marruecos.
Un número significativo de los migrantes se declaró menores no acompañados. Ni unos ni otros fueron detenidos por los funcionarios que protegen la frontera del lado marroquí, lo cual habría estimulado a otros que continuaban llegando a la línea fronteriza.
El volumen registrado constituye el mayor episodio de presión migratoria desde la crisis de mayo de 2021, aunque en esta ocasión la frontera terrestre permanece cerrada. Este incremento de la inmigración coincide con un aumento de las muertes en el litoral ceutí.
En menos de 24 horas fueron recuperados cuatro y siete cuerpos —las cifras varían—, lo que elevó a 31 el número de personas fallecidas localizadas en las costas de la ciudad desde el inicio del año. La cifra solo contempla los cadáveres encontrados por los equipos de rescate.
Ante la situación, el presidente de la Ciudad Autónoma, Juan Vivas, solicitó al Gobierno español declarar emergencia nacional y el cierre de la frontera con Marruecos. Autoridades de Ceuta declararon que el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) y los dispositivos destinados a menores están saturados, y que no disponen de capacidad para atender la avalancha de migrantes que entró en las últimas horas.
El Ministerio del Interior español rechazó la posibilidad de activar el mecanismo de emergencia nacional al señalar que la legislación española de protección civil no considera los movimientos migratorios como uno de los riesgos contemplados dentro del Sistema Nacional de Protección Civil.
Explicó que la declaración de emergencia nacional está prevista para situaciones relacionadas con fenómenos naturales o riesgos tecnológicos.

