Un compromiso con la esperanza (+fotos)
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Un compromiso con la esperanza (+fotos)

Los pasos del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz aún se escuchan en los pasillos del Hospital General Provincial Camilo Cienfuegos, de Sancti Spíritus. El 27 de julio de 1986, sus manos develaban también el cartel que abría las puertas del mayor centro asistencial de la provincia.

Con 29 salas para la atención de pacientes, 28 salones de operaciones para cirugías mayores y menores; organizado en 28 servicios, 17 departamentos y siete especialidades médicas y estomatológicas, que no cumplían requisitos para ser unidades organizativas, pero con una voluntad gigantesca, nacía esta institución bendecida por el líder de verde olivo.

Durante el acto de inauguración, recorrió casi todo el hospital, donde compartió, con la humildad que lo caracterizaba, con médicos, enfermeras y el resto del personal.

Así lo recuerda el doctor Emilio Bustillo Solano, quien fungiera en ese entonces como jefe del Servicio de Endocrinología —hoy jubilado del centro—, quien acude a la cita con Escambray para revivir, en el propio departamento de la especialidad a la que dedicó su vida, el sentimiento que movió a una generación entera.

El Comandante en Jefe dialogó con la dirección del hospital. (Foto: Cortesía del Hospital General Provincial Camilo Cienfuegos

“Fueron momentos muy emocionantes —expresa con voz entrecortada—, históricos, por decirlo de alguna manera. Eso no se vuelve a repetir. Tener la oportunidad de compartir con nuestro máximo líder y con otros dirigentes de la provincia”.

Conmovido hasta las lágrimas, el especialista de segundo grado en Endocrinología, apunta: “Presenciamos desde el comienzo hasta el final todo el proceso de inauguración, la visita del Comandante por los pasillos”.

Con la satisfacción de formar parte de aquella trascendental jornada, el doctor Bustillo, como lo conocen los espirituanos, realza cómo al pasar los años el Hospital General Provincial Camilo Cienfuegos se convertiría en la cuna de la formación de especialistas que hoy prestigian no solo el lugar, sino a la atención primaria, con una alta consagración y prestigio.

“En estos 40 años hemos logrado un gran desarrollo y hoy Sancti Spíritus puede decir que es una potencia de la especialidad en Cuba. La Junta Nacional de Acreditación nos otorgó el crédito de excelentes”, afirma con humilde orgullo.

“Presenciamos desde el comienzo hasta el final todo el proceso de inauguración, la visita del Comandante por los pasillos”, recuerda el doctor Bustillo.

De igual modo, hay personas que a lo largo de estas cuatro décadas no pueden olvidarse, como el primer director, doctor Pedro García Alfonso, y la doctora Sila Castellón, entonces vicedirectora clínica, ambos ya fallecidos, pero que dejaron huellas imborrables en la institución.

Mientras el doctor Berto Delis Conde Fernández, especialista de segundo grado en Medicina Interna, quien fuera vicedirector docente, continúa activo para bien de las presentes generaciones, que beben de sus conocimientos; también él presenció la visita de Fidel en aquel mes de julio.

NUEVOS TIEMPOS EN EL HOSPITAL

En medio de no pocas complejidades, hombres y mujeres que forman parte de servicios imprescindibles como el de Neonatología, uno de los más consagrados y reconocidos del país, no tiran la toalla ante las adversidades porque así lo heredaron de sus fundadores.

Otros, no menos vitales, también se crecen. Cirugía General, una de las especialidades con más demanda, con profesionales de altos quilates, se suma a la celebración los 40 años del lugar donde pasan la mayor parte del día. Lo cuenta con todo acierto y satisfacción el doctor Miguel Alexander Concepción López, jefe del servicio, quien suma ya casi 30 años de trabajo.

Doctor Miguel Alexander Concepción López, jefe del servicio de Cirugía. (Foto: Vicente Brito/ Escambray)

Con voz convencida, cuenta a Escambray cómo fueron sus inicios en la institución asistencial y evoca los años más crudos del período especial, cuando se vivieron momentos igual muy difíciles y, aun así, logró concluir su residencia en medio de la reorganización del servicio.

“Luego de ese período la cirugía fue evolucionando. Incorporó nuevas técnicas. Se pudo comenzar a realizar la de mínimo acceso en el año 1998, y poco a poco se fue desarrollando con un crecimiento sostenido hasta estos últimos años. A pesar de las dificultades, no se ha dejado de ofrecer el servicio, ni la intención de brindar una calidad máxima, pero estas dificultades afectan mucho la actividad quirúrgica porque demanda de una gran cantidad de insumos”, asegura.

Casi al concluir el diálogo, el doctor enumera los enormes desafíos que enfrenta el sistema de Salud. A pesar de ello, sabe que, en las manos de los profesionales espirituanos se sostiene la vida.

“En estas circunstancias mantener una institución como esta es algo heroico porque demanda de todo. Tener al personal trabajando es muy positivo y no se ve en otro lugar”, afirma con convicción.

LA NUEVA GENERACIÓN SE EMPINA

El único Hospital General de Sancti Spíritus muestra rostros juveniles por todas sus salas, consultas, quirófanos, terapias…

Tal pareciera que aquellos jóvenes que caminaron con el líder histórico se perpetúan allí, donde el quehacer diario es más fuerte que el tiempo mismo.

Las miradas atentas de dos especialistas se unen en un diálogo diáfano sobre el significado del hospital que los acogió y los forma cada día en el propio ejercicio de su profesión.

Uno de ellos, el doctor Yoel Naranjo Falcón, especialista en Ortopedia y Traumatología hace tres años, es de esos muchachos que sorprenden por su seriedad y el amor con que se refieren a su carrera.

“Desde que comencé la vida profesional ha sido frente a momentos peculiares que ha tenido la evolución de la Salud Pública en Cuba. Prácticamente, me gradué entrando en la epidemia de la covid y mi formación como residente fue en condiciones atípicas”.

Cuenta con marcada emoción cómo en el hospital lograron sortear todos los inconvenientes de esa dura etapa y la unión de sus trabajadores como pilar indiscutible para sostener, respirar, sobrevivir.

Asegura que la vorágine del servicio está ahora marcada por la falta de recursos, pero, a pesar de ello, “quizás no con las mejores condiciones, pero con un gran esfuerzo y poniendo iniciativas de nuestra parte, mantenemos vital el servicio a nivel provincial”.

También lo asevera el doctor Amaurys Suárez Olivera, especialista en Cirugía General, quien con 29 años de edad encamina su futuro entre salones.

De esas virtudes adquiridas por generaciones de doctores habla con una humildad más grande que su propia estatura. “El médico cubano se caracteriza por la humanidad. Hoy el que ejerce es porque disfruta lo que hace. La formación, tanto en pregrado como en posgrado, nos ha permitido seguir trabajando, que es muy complejo, sobre todo en el servicio en que estamos nosotros, que se enfrenta no solo a la cirugía electiva, sino también a la de urgencia”.

Reitera con la mirada de joven soñador lo que para los espirituanos es un hecho: en las manos jóvenes se resguarda la vida, como en aquellos inicios del centro asistencial, cuando el Comandante en Jefe Fidel Castro develaba el cartel para mostrar la importancia de que un lugar como este pudiera atender las afecciones de los pacientes y calmara la ansiedad de sus acompañantes.

Y vuelve su imagen, una y otra vez, a los inmensos pasillos del Hospital General Provincial Camilo Cienfuegos, como aquel día de julio que quedó grabado en la memoria. Su figura se desplaza con solemnidad, como un guardián silencioso de la ciencia al servicio del ser humano.

Cada paso resuena con la pasión y dedicación que siempre lo definieron, para recordarnos que la verdadera medicina no se mide solo en técnicas, sino en el compromiso profundo con la vida y la esperanza. En su mirada permanece viva la esencia de un legado que no termina.

El hospital provincial es un orgullo de los espirituanos. (Foto: Arelys García Acosta/ Escambray)

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