El ministro de Agricultura, Ydael Pérez, al presentar el proyecto ley en el Séptimo Período Ordinario de Sesiones del legislativo precisó que la construcción del documento se realizó tras un proceso de consulta que involucró a más de seis mil 900 personas y generó dos mil 587 criterios.
El titular del sector explicó que la ley responde a mandatos constitucionales y compromisos internacionales como la Agenda 2030 y la Declaración de los Derechos de los Campesinos.
Asimismo, unifica dos decretos leyes y 20 normas complementarias para simplificar los procesos relacionados con la tierra.
«Esta legislación es continuidad de la Ley de Reforma Agraria y no un nuevo proceso de reforma agraria», subrayó Pérez, quien calificó el proceso legislativo como «el más participativo y extenso que ha realizado el Ministerio de Agricultura».
El ministro detalló que desde 2022 se conformó un grupo de trabajo de 53 miembros para elaborar las políticas y propuestas normativas, con acompañamiento técnico de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, que permitió estudios de derecho comparado en América Latina, el Caribe, China y Vietnam.
Se realizaron 7 talleres provinciales, dos consultas con diputados (en marzo y julio) y 30 modificaciones al proyecto tras la aprobación de las transformaciones económicas y sociales.
Pérez destacó que la ley flexibiliza los actos de transmisión de la propiedad privada sobre la tierra y bienes agropecuarios, permitiendo compra, venta, donaciones y herencias con intervención notarial y judicial.
La ley reconoce expresamente los derechos de los campesinos y otros productores agropecuarios.
En cuanto a la entrega de tierras estatales, el titular precisó que se flexibiliza el procedimiento a favor de personas naturales, jurídicas y extranjeras, tanto para la producción agropecuaria y forestal como para el autoabastecimiento, el agroturismo y el ecoturismo.
«Lo que hace falta es ir a la tierra a producir. El único límite es el proyecto de trabajo que podamos desarrollar», afirmó el ministro, quien precisó que se entregan tierras hasta la cantidad solicitada en los proyectos productivos.
La ley actualiza también la entrega de tierras y sus frutos a micro, pequeñas y medianas empresas estatales, privadas o mixtas cubanas, y establece por primera vez la posibilidad de que las cooperativas y empresas otorguen el derecho real de usufructo para incrementar la producción.
«Si tenemos el 80 por ciento de las tierras ociosas o deficientemente explotadas, tenemos que buscar la forma de que se exploten», sentenció Pérez, al tiempo que destacó que la ley permitirá también la construcción de viviendas en tierras agropecuarias tras cinco años de trabajo.
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