Ante el escenario complejo que atraviesa el país, los diputados convinieron que el período de los delegados transcurra normal como establece el artículo 187 de la Constitución de la República, correspondiente a cinco años.
El secretario de la ANPP explicó que en el contexto resulta muy difícil desarrollar un proceso electoral con todos los recursos que lleva, y hay que concentrarse en la materialización de otros procesos vitales para la defensa de la nación.
Elba Martínez Amador, presidenta de la comisión de asuntos constitucionales y jurídicos, en el dictamen explicó el objetivo de la Ley que derogan, que deja establecido hasta un año de diferencia entre la elección de los delegados de las Asambleas Municipales y los diputados a la Asamblea Nacional.
Por las razones expuestas relacionadas con la crisis económica y social por la que atraviesa el país, resultado de las medidas coercitivas unilaterales que impone el gobierno de Estados Unidos, trajo como consecuencia que varias de las actividades planificadas no se realizaran por no tener los recursos y medios imprescindibles para su adecuado desarrollo.
Esteban Lazo Hernández, presidente de la ANPP, reconoció la disposición de los delegados a continuar en el mandato por cinco años, a pesar de que son ciudadanos con los mismos problemas y carencias que el pueblo que representan.

