Sus nombres fueron clave para burlar el embargo a Cuba: hoy viven en EEUU con green card
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- Se trata de Concepción Elisa Perdomo Domínguez y Maritza Spinola Piñero. Ambas aparecen asentadas en la República de Chipre como administradoras de una red de compañías navieras de maletín constituidas en la década del 2000.
Dos cubanas cuyas identidades aparecen en el entramado corporativo internacional que la dictadura de La Habana ha utilizado durante décadas para burlar el embargo de Estados Unidos y operar navieras en el extranjero, hoy residen en territorio estadounidense, según confirmó Martí Noticias a través de registros mercantiles de Europa.
Se trata de Concepción Elisa Perdomo Domínguez y Maritza Spinola Piñero. Ambas aparecen asentadas en la República de Chipre como administradoras de una red de compañías navieras de maletín constituidas en la década del 2000.
Mientras Perdomo Domínguez mantiene silencio ante las solicitudes de este medio, Spinola Piñero dijo que trabajó durante años como contadora en el grupo estatal ACEMEX, aunque aseguró que su nombre fue utilizado en Chipre sin su conocimiento, ni consentimiento.
“El propósito de estas empresas espejo, de acuerdo con el esquema histórico de operaciones de la contrainteligencia económica cubana, ha sido la administración de embarcaciones, la contratación de fletes internacionales y el movimiento de capitales fuera del radar de las autoridades norteamericanas”, explicó el investigador Luis Domínguez, de la Fundación para los Derechos Humanos en Cuba.
De un búnker en Miramar a la residencia permanente en EEUU
El perfil de mayor peso en la red corporativa recae sobre Concepción Elisa Perdomo Domínguez, de 63 años, quien llegó a Estados Unidos en 2023 tras ser reclamada por su hijo, Rolando Borrero Perdomo, ciudadano estadounidense. La mujer tiene el estatus de residente permanente en el país.
En los registros internacionales de transacciones opacas conocidos como los Paradise Papers, compilados por el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ), Perdomo Domínguez declaró como su domicilio comercial oficial una propiedad ubicada en la Calle 10 No. 306, entre 3ra y 5ta, en el exclusivo barrio de Miramar, La Habana.
“Esta zona es un perímetro congelado y de alta seguridad reservado para las sedes de corporaciones estatales y las viviendas de altos funcionarios del aparato de inteligencia del régimen”, aseguró Domínguez.
La conexión con las altas esferas de GAESA
En la base de datos de los Paradise Papers, Perdomo Domínguez comparte el control de estructuras corporativas con el teniente coronel de las Fuerzas Armadas Revolucionarias Héctor Oroza Busutil, exjefe de la corporación estatal CIMEX, entidad que posteriormente fue integrada al conglomerado militar GAESA.
Oroza Busutil fue uno de los principales estrategas en el diseño de mecanismos de recaudación de divisas y operaciones comerciales internacionales del régimen y es considerado un represor de cuello blanco por la Fundación para los Derechos Humanos en Cuba.
De acuerdo con el registro mercantil de Nicosia, Perdomo Domínguez figuró como directora Activa de un bloque de navieras en Chipre, entre ellas:
- CAMP SHIPPING COMPANY LIMITED (Registro No. HE 177092)
- MANDAMAR MARITIME COMPANY LIMITED (Registro No. HE 177178)
- INTERMAR PROGRESS SHIPPING COMPANY LIMITED (Registro No. HE 151594)
- INTERMAR CLARION SHIPPING COMPANY LIMITED (Registro No. HE 151593)
Martí Noticias intentó comunicarse directamente con Perdomo Domínguez a través de su número telefónico y correo electrónico para obtener su versión sobre estos hechos, pero no obtuvo respuesta a los múltiples mensajes enviados.
Tras un mensaje de WhatsApp a un número asociado a su nombre y su fotografía de perfil, la línea fue bloqueada.
«Fui utilizada»: la conexión con ACEMEX y las declaraciones de Maritza Spinola
La segunda persona asentada en los registros chipriotas es Maritza Spinola Piñero, quien reside actualmente en el norte del estado de Florida tras ingresar a Estados Unidos mediante un proceso de reunificación familiar.
Spinola Piñero figura como co-directora junto a Perdomo Domínguez en las firmas Mandamar Maritime Company Limited y Camp Shipping Company Limited, ambas constituidas en Nicosia el 20 de mayo de 2006, a través del agente corporativo Cyproliaison Limited.
En comunicaciones escritas enviadas a Martí Noticias, Spinola Piñero reveló haber trabajado durante años como contadora en ACEMEX, la entidad estatal adscrita al Ministerio del Transporte (MITRANS), que históricamente ha articulado la red naviera internacional del régimen.
«Antes de trabajar en el Centro Andaluz de La Habana, trabajé durante muchos años como contadora en ACEMEX. Hasta donde siempre se nos informó a los trabajadores, ACEMEX pertenecía al Ministerio del Transporte (MITRANS), un organismo completamente estatal», explicó.
El «cerebro» contable de la flota secreta
La mención de ACEMEX por parte de Spinola Piñero no es un detalle menor. Investigaciones periodísticas internacionales, incluyendo reportajes del Miami Herald y el Nuevo Herald, han documentado que Acemex Management Company Limited —constituida originalmente en el paraíso fiscal de Liechtenstein en 1984 por el exgobernador del Banco Central de Cuba, Francisco Soberón— ha sido la empresa matriz y el «centro de operaciones» de toda la red de sociedades pantalla utilizadas por el régimen para el transporte marítimo mundial.
Catalogada engañosamente en la Cámara de Comercio de Cuba como una «entidad extranjera», ACEMEX servía como la sombrilla corporativa de la cual colgaban las navieras de maletín en Chipre, el Reino Unido y Luxemburgo.
A través de este esquema, diseñado bajo la tutela del Ministerio del Transporte y posteriormente controlado por Guillermo Faustino Rodríguez López-Calleja —hermano del fallecido general de GAESA, Luis Alberto Rodríguez López-Calleja—, la dictadura lograba engañar a bancos e instituciones financieras internacionales para obtener préstamos y fletar buques sin revelar que el verdadero propietario era el Estado cubano.
Spinola Piñero negó de manera categórica haber tenido conocimiento sobre la creación de sociedades offshore a su nombre en el Mediterráneo o haber recibido beneficios económicos derivados de esas corporaciones.
«Nunca tuve conocimiento de haber sido directora ni de haber tenido participación o beneficios en ninguna empresa en Chipre. Nunca he viajado a Chipre, ni tengo ni he tenido cuentas bancarias allí (…) Fui utilizada como otros más», afirmó, añadiendo que si las autoridades estadounidenses llegaran a requerirla, está «en la mejor disposición de colaborar y explicar todo lo que conozco».
El mecanismo de la infraestructura marítima opaca
ACEMEX ha sido identificada en múltiples investigaciones de inteligencia financiera como la corporación nodriza empleada por el régimen para crear empresas pantalla en paraísos fiscales como Chipre, Panamá, Liechtenstein y el Reino Unido.
Bajo el derecho corporativo internacional, las empresas de maletín en jurisdicciones como Nicosia requieren obligatoriamente la designación de directores registrados para abrir cuentas bancarias, contratar fletes o solicitar licencias de navegación. Al asentar a empleadas y contadoras técnicas de entidades como ACEMEX en los papeles oficiales, el régimen lograba ocultar al verdadero beneficiario final —el Estado cubano y los altos mandos de GAESA— tras marcas comerciales europeas.
Esta estrategia permitía al régimen operar su flota mercante y mover divisas fuera del radar inmediato de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro de los Estados Unidos. A la vez, el esquema deslindaba de responsabilidades a los verdaderos jerarcas al dejar el rastro documental a nombre de profesionales intermedios que, en casos como el denunciado por Spinola Piñero, desconocían que sus nombres estaban siendo utilizados para proteger el patrimonio secreto de la dictadura.


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