Reino Unido, 28 jul.- En la actualidad, se calcula que existen alrededor de 7.500 lenguas activas en el planeta, siendo el inglés, el chino mandarín, el hindi, el español, el árabe y el francés los idiomas con mayor número de hablantes, contabilizando tanto a nativos como a quienes los tienen como segunda lengua.
Sin embargo, esa cifra está muy por debajo del pico máximo de diversidad lingüística que se ha registrado a lo largo de la historia de la humanidad.
Un equipo de investigadores ha aplicado modelos matemáticos combinados con conocimientos de antropología, lingüística y demografía para estimar cuántas lenguas se hablaban hace unos 12.000 años, hacia el final de la última Edad de Hielo, en el período conocido como el inicio del Holoceno.
También identificaron un lapso que va desde el primer milenio antes de Cristo hasta el primer milenio después de Cristo, momento en el que la humanidad podría haber manejado decenas de miles de lenguas distintas.
Los mismos estudios documentan un declive pronunciado desde esa “edad de oro” idiomática, atribuido a la sustitución de lenguas impulsada por la expansión de grandes imperios en la Antigüedad y, más tarde, por el colonialismo europeo.
Claire Bowern, profesora de lingüística y antropología en la Universidad de Yale (Connecticut) y coautora del estudio publicado en la revista Science, subrayó la importancia de las lenguas para sus comunidades, ya que transmiten saberes, vínculos y memorias.
Desde el punto de vista científico, añadió que los idiomas contienen una cantidad enorme de información sobre el pasado —dónde habitaban los grupos, qué consumían y cuáles eran sus temas de conversación— y ofrecen, además, una ventana al funcionamiento de la mente humana.
A lo largo del tiempo surgieron y evolucionaron múltiples familias lingüísticas, y en paralelo apareció la escritura: primero en Mesopotamia con el sumerio en escritura cuneiforme durante el cuarto milenio a.C., y de forma independiente en Egipto, China y Mesoamérica. Los autores de la investigación estiman que el número máximo de lenguas habladas en un mismo momento pudo haber oscilado entre 30.000 y posiblemente más de 75.000.
Damian Blasi, científico cognitivo y antropólogo evolutivo del Instituto Catalán de Investigación y Estudios Avanzados (España) y autor principal del trabajo, señaló que rara vez somos conscientes de que, hasta hace solo unos milenios, la humanidad habitaba un mundo culturalmente mucho más diverso que el actual.
Para llegar a estas estimaciones, los investigadores tuvieron que ingeniárselas, ya que los registros directos de la Antigüedad son sumamente incompletos. Como explicó Bowern, no pueden basarse en esas fuentes fragmentarias, pero al conocer mucho sobre las relaciones entre lenguas y sociedades, partieron de ciertos supuestos para construir un modelo de simulación de la diversificación lingüística a lo largo del tiempo.
Utilizaron datos de 171 sociedades de cazadores-recolectores actuales de África, Sudamérica y el sudeste asiático para calcular el tamaño de los grupos etnolingüísticos (cada uno con una lengua distinta) cerca del comienzo del Holoceno, y aplicaron esa información a las estimaciones de población humana de aquella época.
Hace unos 12.000 años, los seres humanos vivían dispersos en pequeñas bandas nómadas, sin agricultura ni asentamientos permanentes ni culturas complejas. Los cálculos indican que entonces se hablaban quizá entre 4.500 y 6.200 lenguas.
Con el crecimiento gradual de la población y los cambios sociales en los milenios posteriores, el número de idiomas se incrementó. Bowern señaló que el aumento demográfico y la práctica de la agricultura, al propiciar comunidades más sedentarias, crearon un escenario ideal para el florecimiento de muchísimas lenguas pequeñas.
A lo largo de la historia han surgido y desaparecido numerosas lenguas principales y secundarias, como el sumerio, el hitita, el acadio, el etrusco, varios idiomas del antiguo Egipto y la antigua China, así como algunas lenguas africanas con sonidos de chasquido.
Bowern también recordó que las lenguas antiguas pueden dar origen a otras nuevas; el latín, por ejemplo, se transformó en francés, italiano y español siglos después de la caída del Imperio Romano de Occidente en el año 476 d.C.
El imperialismo lingüístico fue una práctica común de las potencias coloniales: Inglaterra reprimió el irlandés, España prohibió las lenguas indígenas en América, Portugal hizo lo propio en Brasil, Francia impuso el francés en sus colonias africanas y Japón suprimió el coreano en Corea. Sin embargo, algunas lenguas lograron persistir, como las de los incas, los mayas y los aztecas, que sobrevivieron a los intentos de supresión española.
En la actualidad, aproximadamente la mitad de las lenguas vivas están en peligro de extinción. Bowern destacó que “el 90 % de la población mundial habla el 10 % de las lenguas del mundo, por lo que hay muchísimas lenguas con un número reducido de hablantes y usuarios de lengua de signos”. (Texto y Foto: Cubadebate)

