Presidente electo de Colombia anuncia ruptura de relaciones con Cuba y Nicaragua y cierre de 14 embajadas: Estos son los motivos
El presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, anunció este lunes un drástico plan de reorganización diplomática que incluye el cierre de 14 embajadas y aproximadamente 15 consulados, y la ruptura total de relaciones con Cuba y Nicaragua, a quienes calificó de «tiranías».
De la Espriella, quien ganó las elecciones presidenciales en junio con el 49,66% de los votos y tomará posesión el 7 de agosto en Cali, presentó la medida como una «optimización» del servicio exterior colombiano.
«En mi gobierno no habrá vínculo alguno con tiranías»
La frase más contundente del anuncio fue dirigida directamente a La Habana y Managua.
«En mi gobierno no habrá vínculo alguno con tiranías», declaró De la Espriella, dejando claro que Cuba y Nicaragua son los únicos países con los que Colombia romperá relaciones de forma definitiva.
El mandatario electo distinguió expresamente entre el cierre de embajadas y consulados y la ruptura de relaciones diplomáticas, algo que ocurriá solo con Nicaragua y Cuba.
«Estas decisiones no significan romper relaciones diplomáticas con esos países y mucho menos con esos organismos multilaterales, excepto con Cuba y Nicaragua», aclaró.
Para los demás países afectados, garantizó atención consular a través de otras misiones.
«Con el resto de países y organismos, Colombia mantendrá sus relaciones internacionales y garantizará la atención a nuestros connacionales mediante esquemas de representación concurrente desde otras embajadas de la región», precisó.
Las 14 embajadas que serán cerradas
De la Espriella enumeró las sedes que serán clausuradas en una primera etapa.
«En una primera etapa cerraré las embajadas de Argelia, Azerbaiyán, Barbados, Cuba, Chequia, Etiopía, Ghana, Haití, Hungría, Malasia, Nicaragua, Rumanía, Senegal, Sudáfrica», apuntó.
Además, ordenará suspender la apertura de la embajada en Palestina, impulsada por el saliente Gustavo Petro y que nunca llegó a funcionar.
Sobre las misiones que considera redundantes, fue directo:
«Hay embajadas que además se deben unificar. Por ejemplo, en París tenemos la embajada en Francia y en la UNESCO. Hay que unificar la misión, al igual que en Roma. En Roma tenemos la embajada en Italia y en la FAO. Será una sola».
Una diplomacia «al servicio de los intereses nacionales»
De la Espriella enmarcó la reestructuración en una visión de eficiencia y austeridad.
«Colombia necesita una diplomacia que sea moderna, eficiente y al servicio de los intereses nacionales, no de la politiquería y de la burocracia», afirmó.
La justificación económica fue igualmente directa: «No podemos mantener una estructura tan costosa, que no produce resultados concretos para el país».
Y añadió: «Cada peso que ahorremos en burocracia será un peso que podremos invertir en seguridad, salud, educación, infraestructura y, sobre todo, oportunidades para los más pobres».
Durante los primeros 100 días de gobierno ordenará además una auditoría técnica del resto de representaciones diplomáticas para evaluar su continuidad.
Giro radical frente a la política de Petro
El anuncio invierte por completo la política exterior del gobierno saliente.
Petro utilizó a Cuba como sede de las negociaciones de paz con el ELN, envió ayuda humanitaria a la isla y rompió relaciones con Israel en 2024.
De la Espriella revertirá todas esas decisiones: reabrirá la embajada colombiana en Jerusalén y abrirá una nueva misión en Nigeria.
El nuevo gobierno ya había anticipado el cierre de las embajadas en Cuba y Nicaragua desde el 9 de julio, cuando el canciller designado Omar Bula adelantó la medida.
En el contexto regional, Costa Rica cerró su embajada en Cuba en marzo de 2026 por el deterioro de los derechos humanos en la isla, un antecedente que Colombia ahora supera con una ruptura diplomática completa.
Colombia tiene antecedentes históricos de ruptura con La Habana: la primera ocurrió en 1961 y la segunda en 1981, con restablecimiento de relaciones en ambos casos años después.
Durante la campaña, De la Espriella llegó incluso a proponer que Cuba se convirtiera en un Estado Libre Asociado de Estados Unidos, al estilo de Puerto Rico.
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