Pintan grafiti en iglesia cubana acusando al sacerdote de no repartir bien las donaciones: Otro cura responde

Un grafiti escrito con falta de ortografía: «CURA FASISTA REPARTE BIEN LA DONACIÓN», apareció pintado en la pared de la iglesia de Bejucal, Mayabeque, luego de que la Iglesia Católica empezara a repartir la ayuda humanitaria del gobierno de los Estados Unidos a las personas vulnerables .
El Padre Jorge Luis Pérez Soto, de la Arquidiócesis de La Habana, respondió públicamente en Facebook con un extenso texto titulado precisamente «Fascista se escribe con c», en el que defendió la labor caritativa de la Iglesia y rechazó las acusaciones de mala distribución de las donaciones.
El sacerdote comenzó aclarando que hay un mar de necesitados y que con recursos limitados no se puede llegar a todo el mundo de la misma forma.
«Nunca hemos puesto condiciones a esa ayuda. Ni de credo religioso, ni de filiación político social, ni de simpatías o antipatías. El único criterio es la real necesidad de las personas», subrayó.
Precisó que la entrega será progresiva porque la logística lo impone, y limitada, porque los recursos no alcanzan a cubrir todas las necesidades, que son inmensas. Lo que no faltará es la responsabilidad, con seriedad, con un compromiso con la verdad y la justicia.
«60 millones suena grande… suena mucho… pero en la actual situación de Cuba, donde el mayor porcentaje de la población vive en situaciones extremas de necesidad, se convierten en cinco panes y dos peces», dijo.
Acerca de los intentos de desacreditar la obra, fue contundente: «Que pregunten a los que han recibido la ayuda si es un bien o un mal. (…) Por lo menos estas donaciones sabemos a qué manos van y sabemos que las reciben gratuitamente».

También denunció que los intentos de difamación no provienen solo de las redes sociales: «Incluso desde las instituciones del país hemos visto los intentos por demeritar este acto que, si bien no resuelve la situación, alivia a los que lo reciben».
El Padre Pérez Soto criticó que algunos ministros evangélicos exijan listas de beneficiarios para excluir a aquellos afines al régimen, y cuestionó que voluntarios cívicos independientes se sumen a campañas de desprestigio cuando ellos mismos «saben lo complejo de organizar cualquier tipo de ayuda humanitaria en Cuba».
Alertó además del riesgo de que la donación sea usada con fines políticos por el gobierno: «Que la ayuda humanitaria no se convierta en una cortina de humo utilizada por las ciberclarias y por otros para desviar la atención de nuestros graves y urgentes problemas como nación que no admiten más dilación en su resolución».
Por último, recalcó que aunque la ayuda humanitaria es un paliativo, lo que Cuba necesita son cambios políticos, económicos y sociales que hagan posible la vida digna del pueblo.
«Que no tengamos que mendigar como si fuéramos muertos de hambre o un pueblo incapaz de trabajar y sustentarse por sí mismo», expresó.
Llama la atención que la provocación a la iglesia ocurre precisamente en Bejucal, donde Mike Hammer, jefe de misión de la Embajada de Estados Unidos en Cuba, visitó el sábado a varias familias para constatar de primera mano cómo había llegado la ayuda humanitaria enviada por su gobierno.
Hammer recorrió los hogares de algunos beneficiarios: «Venimos aquí de parte del gobierno de Estados Unidos, el presidente Trump y el secretario Marco Rubio, a ver cómo ha llegado la ayuda que estamos mandando, si va a mejorar la situación y a ver cómo van las cosas», les dijo.
Además de alimentos, las lámparas recargables incluidas en los paquetes resultaron especialmente valoradas ante la crisis energética que padece la isla. «Todo el mundo me está diciendo que las lamparitas funcionan», señaló Hammer.
Los módulos distribuidos en Bejucal contienen alimentos básicos -arroz, frijoles, aceite, azúcar, pasta, sardinas y atún- junto a artículos de higiene y uso doméstico como jabón, pasta dental, cepillos, tabletas para potabilizar agua, un cubo plástico, un recipiente de 20 litros y una lámpara recargable.
La Iglesia Católica comenzó a distribuir la ayuda humanitaria el miércoles 22 de julio en los municipios de Bejucal y Alquízar, un día después de que el primer cargamento -18 toneladas en un vuelo desde Miami- aterrizara en el Aeropuerto Internacional José Martí.
El programa de ayuda del gobierno de Estados Unidos asciende a 100 millones de dólares: 60 millones canalizados por la Iglesia Católica y Cáritas, y 40 millones por organizaciones no gubernamentales independientes, con la condición expresa de que los recursos no pasen por el Estado cubano.
Cáritas Cuba reconoció públicamente que la ayuda no alcanzará a todos los cubanos que la necesitan, y que los criterios de selección priorizan adultos mayores solos, mujeres embarazadas o en lactancia, personas con discapacidad y familias con niños menores de cinco años.
El programa aspira a beneficiar entre 100,000 y 200,000 hogares.
El incidente se inscribe en un patrón documentado de hostigamiento a la Iglesia Católica en Cuba.
Entre enero de 2025 y junio de 2026, la organización CSW registró 667 violaciones a la libertad religiosa en la Isla, incluyendo confiscación de ayuda humanitaria distribuida por iglesias y 94 actas de advertencia contra líderes religiosos.
El Observatorio Cubano de Derechos Humanos reportó 873 violaciones durante 2025, y la Comisión de Estados Unidos para la Libertad Religiosa Internacional incluyó a Cuba en su informe anual de 2026 como país con violaciones graves y sistemáticas.
Preguntas frecuentes sobre la distribución de ayuda humanitaria en Cuba
CiberCuba te lo explica:
¿Por qué se acusa al sacerdote de la iglesia de Bejucal de no repartir bien la ayuda humanitaria?
Un grafiti apareció en la iglesia acusando al sacerdote de no repartir adecuadamente las donaciones. Sin embargo, el Padre Jorge Luis Pérez Soto defendió la labor de la Iglesia, destacando que la ayuda se distribuye según las necesidades reales de las personas y no se discrimina por credo o afiliación política.
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¿Qué criterios se utilizan para seleccionar a los beneficiarios de la ayuda humanitaria en Cuba?
La selección de beneficiarios se realiza priorizando a adultos mayores, mujeres embarazadas o lactantes, personas con discapacidad y familias con niños menores de cinco años. Cáritas Cuba enfatiza en la transparencia y honestidad durante el proceso de distribución.
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¿Cuál es la postura del gobierno cubano respecto a la ayuda humanitaria de Estados Unidos?
El gobierno cubano ha mostrado una postura ambivalente, inicialmente rechazando la oferta como una «fábula», pero posteriormente declarando su disposición a trabajar con la Iglesia Católica para la distribución de la ayuda, aunque sin intermediación estatal.
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¿Cómo se financia la ayuda humanitaria enviada a Cuba y quién la distribuye?
La ayuda humanitaria es financiada por el gobierno de Estados Unidos, que compra los productos directamente y los canaliza a través de Catholic Relief Services y Cáritas Cuba. La distribución se realiza por la Iglesia Católica sin intermediación del gobierno cubano.
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