Texto: Redacción Cuba Noticias 360
Foto: Archivo CN360
La red eléctrica de La Habana enfrenta un deterioro cada vez más palpable en medio de la prolongada crisis energética que atraviesa Cuba. Tan solo durante el mes de julio, la capital ha registrado un promedio diario de 25 transformadores monofásicos averiados, una cifra que en algunas jornadas ha superado los 60 equipos dañados, según reconoció la televisión estatal.
Los datos, divulgados por Canal Caribe, reflejan el impacto que están teniendo los prolongados apagones sobre la infraestructura eléctrica. Mientras millones de cubanos continúan enfrentando cortes diarios del servicio, la red de distribución también sufre las consecuencias de un sistema sometido a una presión constante.
Especialistas de la Empresa Eléctrica de La Habana atribuyen buena parte de las averías al llamado factor de coincidencia de cargas. Tras varias horas sin electricidad, miles de hogares conectan simultáneamente ventiladores, refrigeradores, equipos de cocina y otros electrodomésticos en cuanto regresa el servicio, lo que provoca una elevada demanda repentina que sobrecarga los transformadores y los hace fallar.
A este fenómeno se suma el aumento del consumo provocado por las altas temperaturas del verano en las horas que hay electricidad, una combinación que, según los técnicos, está acelerando el deterioro de equipos que ya operan bajo condiciones extremadamente exigentes.
Las afectaciones no se limitan a la rotura de un solo transformador. Cuando ocurre una avería, las brigadas deben localizar el punto exacto del fallo, evaluar los daños y sustituir los equipos afectados. De acuerdo con denuncias ciudadanas recientes, este proceso puede demorar horas o incluso días el restablecimiento del servicio en las zonas afectadas.
El ministro de Energía y Minas, Vicente de la O Levy, informó recientemente que, tras revisar una muestra de 1 500 transformadores en La Habana, más de la mitad presentaban niveles de sobrecarga superiores a los recomendados para una operación segura.
La capacidad de reposición también resulta insuficiente. Entre las fábricas de La Habana, Santa Clara y Manzanillo se producen alrededor de 70 transformadores diarios, una cifra que no cubre la demanda nacional, especialmente porque los equipos de mayor capacidad deben importarse.
Meses atrás, la propia Unión Eléctrica reconoció la falta de transformadores de reemplazo en varias provincias del país.
Pero el deterioro de los transformadores es solo una parte de una crisis mucho más amplia. Las averías ocurren mientras el Sistema Eléctrico Nacional continúa registrando algunos de los peores niveles de afectación de los últimos años.
Durante julio, el déficit de generación volvió a superar los 2 300 megawatts, y en lo que va de año Cuba ha sufrido al menos cinco desconexiones totales del sistema eléctrico, mientras en numerosas provincias los apagones superan con frecuencia las 15 y hasta las 20 horas diarias.




