¿La salida de Meliá, Iberostar y Barceló abre la puerta a las gigantes hoteleras de EE.UU. en Cuba?

El éxodo simultáneo de tres grandes cadenas hoteleras españolas de Cuba ha encendido una pregunta que recorre el sector turístico internacional: ¿quién ocupará ese vacío?
Según un análisis publicado este jueves en el diario español ABC por el periodista Antonio Ramírez Cerezo, la respuesta apunta directamente a Marriott, Hilton, Hyatt y Wyndham.
El detonante del éxodo fue la decisión de la administración Trump de incluir al Ministerio de Turismo de Cuba y a nueve entidades estatales en la lista de Nacionales Especialmente Designados del Departamento del Tesoro.
Meliá cerró sus 34 hoteles en la isla el martes, tras 36 años de presencia ininterrumpida, e Iberostar y Barceló confirmaron también su salida ese mismo día.
Ramírez Cerezo es directo en su diagnóstico:
«El éxodo de las grandes hoteleras españolas de Cuba tras las amenazas de sanciones de EE.UU. allana el camino a las gigantes hoteleras estadounidenses para hacerse con el terreno conquistado en las tres últimas décadas por Meliá, Iberostar o Barceló».
Las cadenas que se marchan controlaban más de 30,000 de las 86,559 habitaciones disponibles en la isla -un 35% del total- una infraestructura lista para ser operada que convierte a Cuba en objetivo de primer orden para las marcas norteamericanas.
El periodista describe el apetito de estas empresas sin rodeos:
«La ‘perla’ del Caribe siempre ha sido un anhelo para marcas norteamericanas como Marriott, Hilton, Hyatt o Wyndham, cuatro de los mayores operadores de alojamiento a nivel mundial, que suman alrededor de 4 millones de habitaciones, y a los que ahora se le hace la boca agua con la posibilidad de que sea Washington quien controle la transición del régimen castrista hacia una economía capitalista y aperturista».
Por el momento no hay anuncios formales, pero el análisis advierte que «nadie en el sector hotelero español duda de que los pasos están ya escritos si sucede lo esperado».
El paralelismo que traza Ramírez Cerezo con Venezuela resulta revelador:
«Si se da un contexto de transición dirigido por EE.UU. -en similitud con lo que está ocurriendo en Venezuela con las petroleras estadounidenses tras la captura de Nicolás Maduro- el panorama sería muy favorable para el gran desembarco hotelero norteamericano».
El único antecedente de presencia hotelera estadounidense en Cuba en las últimas décadas ha sido el de Marriott, que gestionó el Four Points by Sheraton Havana desde 2016 -durante la apertura diplomática impulsada por Barack Obama- hasta que la propia administración Trump ordenó el cierre de sus operaciones en agosto de 2020.
Las cadenas norteamericanas llegarían con un músculo financiero muy superior, respaldadas por aerolíneas como American Airlines y Delta y por plataformas como Booking.
Ramírez Cerezo subraya que «las hoteleras estadounidenses tienen capacidad para atraer a cualquier destino a decenas de millones de clientes que forman parte de su programa de fidelidad».
El análisis identifica a Hyatt como la única cadena norteamericana con presencia real en el segmento de «Todo incluido» en el Caribe, con más de un centenar de alojamientos en la región, frente a los apenas 30 resorts de Marriott o los 20 de Wyndham.
El responsable del desarrollo global de Hyatt es el español Javier Águila, quien fichó recientemente a María Zarraluqui, exresponsable de expansión de Meliá durante 25 años, un movimiento que Ramírez Cerezo considera potencialmente decisivo para un eventual interés de la cadena en el mercado cubano.
El potencial de Cuba como destino es innegable: 5,746 kilómetros de costa, muy por encima de República Dominicana (1,288 km) o Jamaica (1,022 km), y menor afectación por el sargazo que castiga a Punta Cana y Riviera Maya.
Sin embargo, la realidad actual es devastadora: en el primer trimestre de 2026 solo llegaron 298,057 visitantes, un 55% menos que en el mismo período del año anterior.
Ello se suma a que en 2025 el total fue de apenas 1.8 millones, frente al récord de 4.7 millones de 2018.
Ramírez Cerezo cierra su análisis con una afirmación que resume el peso histórico del momento:
«De producirse un escenario favorable para la apertura del estado castrista tras casi siete décadas de dictadura supondría toda una revolución para como se ha conocido hasta ahora el turismo en los países del mar Caribe. El potencial es infinito».
Preguntas frecuentes sobre la salida de cadenas hoteleras de Cuba y la posible entrada de empresas estadounidenses
CiberCuba te lo explica:
¿Por qué las cadenas hoteleras españolas han decidido salir de Cuba?
Las cadenas hoteleras españolas han decidido salir de Cuba debido a las sanciones impuestas por la administración Trump. Estas sanciones incluyen al Ministerio de Turismo de Cuba y otras entidades estatales en la lista de Nacionales Especialmente Designados del Departamento del Tesoro, lo que elimina posibilidades legales para mantener contratos con grupos locales como Cubanacán y Gran Caribe.
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¿Qué cadenas hoteleras estadounidenses podrían entrar en el mercado cubano?
Las cadenas hoteleras estadounidenses que podrían entrar en el mercado cubano incluyen Marriott, Hilton, Hyatt y Wyndham. Estas empresas están interesadas en expandirse en Cuba, especialmente si se produce un cambio hacia una economía más capitalista y aperturista bajo la influencia estadounidense.
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¿Cuál es el impacto de la salida de las cadenas hoteleras en el turismo de Cuba?
La salida de las cadenas hoteleras ha tenido un impacto devastador en el turismo cubano. La isla ha visto una reducción del 55% en el número de visitantes en el primer trimestre de 2026 en comparación con el mismo período del año anterior. Además, la ocupación hotelera ha caído significativamente, afectando la economía del país.
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¿Podría Estados Unidos facilitar una transición hacia una economía más abierta en Cuba?
El análisis sugiere que Estados Unidos podría facilitar una transición hacia una economía más abierta en Cuba, similar a lo ocurrido en Venezuela con las petroleras estadounidenses. Esto dependería de un cambio en el contexto político y económico dirigido por EE.UU., lo que podría abrir oportunidades para las empresas estadounidenses en el sector turístico cubano.
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