El Consejo de la Administración del municipio Plaza de la Revolución, en La Habana, abrió una convocatoria pública para implementar el proyecto “Mercado del Barrio”.
Se trata de una red de establecimientos minoristas destinada a comercializar productos alimenticios y de aseo e higiene de primera necesidad con participación de formas de gestión no estatal y empresas estatales.
Según la información difundida por el propio Consejo de la Administración, los interesados disponen de diez días hábiles para presentar sus propuestas en la Dirección Municipal de Trabajo, ubicada en calle B entre 21 y 23.
Pueden participar personas naturales y jurídicas cubanas residentes en el territorio nacional, con preferencia para quienes tengan domicilio en el propio municipio.
El proyecto busca articular una red minorista gestionada por las empresas municipales y filiales de Comercio, incorporando activamente a actores económicos no estatales bajo diversas modalidades contractuales: administración de servicios, producción cooperada, consignación, compraventa, suministros y posibles asociaciones económicas al amparo del Decreto-Ley 114/2026.
Entre los principios del modelo destacan la recuperación de los locales (incluyendo la instalación de fuentes alternativas de energía), el mantenimiento del carácter social y comunitario del servicio, y la aplicación de ventas controladas o reguladas según disponibilidad y demanda.
Las ventas se realizarán mayoritariamente a través de canales electrónicos, potenciando el comercio digital, la mensajería y el preempaque. Como estímulo, se aplicarán incentivos arancelarios, fiscales y monetarios a los participantes no estatales, con el objetivo de lograr precios por debajo de los del mercado informal.
Las propuestas deberán incluir un proyecto técnico y una oferta de precios para la nomenclatura priorizada.
En el rubro alimenticio se priorizan: leche en polvo y otros lácteos, picadillo, hamburguesas, pollo, salchichas, huevos, aceite vegetal, puré y conservas de tomate, pastas, granos, arroz, azúcar, harina de trigo, sopa instantánea y café. En productos de aseo e higiene: detergente, jabón de lavar y de tocador, papel sanitario, desodorante y crema dental.
La iniciativa forma parte de los esfuerzos por transformar el comercio minorista en La Habana, combinando la experiencia de las bodegas, carnicerías y mercados ideales existentes con la eficiencia y flexibilidad de actores no estatales, bajo supervisión municipal.
Se espera que este modelo piloto en Plaza de la Revolución pueda extenderse posteriormente a otros territorios.
La Dirección Municipal de Trabajo estará disponible para ofrecer información adicional a los interesados durante el período de la convocatoria.

