EEUU envía ayuda humanitaria a Cuba: las primeras 18 toneladas de un plan de $100 millones
El cargamento de higiene personal, alimentos, linternas y tabletas potabilizadoras de agua estará a cargo de la Iglesia Católica para que llegue directamente a los beneficiarios sin interferencia del régimen.
Estados Unidos envía a Cuba las primeras 18 toneladas de ayuda humanitaria de un plan de $100 millones de dólares.
Un avión de carga despegó este miércoles desde Miami con 18 toneladas de ayuda humanitaria destinadas a Cuba, marcando el primer envío de un programa de asistencia de $100 millones de dólares anunciado en mayo por el Departamento de Estado para atender a las familias más vulnerables de la isla.
Las autoridades estadounidenses informaron que la distribución de la ayuda estará a cargo de la Iglesia Católica, con el objetivo de que llegue directamente a los beneficiarios sin interferencia del régimen cubano.
“Sacerdotes y feligreses distribuirán la ayuda directamente, por lo que hay muy pocas —o ninguna— posibilidades de que el régimen interfiera en la entrega de la asistencia”, afirmó Jeremy Lewin, subsecretario del Departamento de Estado.
El cargamento contiene productos de higiene personal, alimentos, linternas y tabletas potabilizadoras de agua para 700 hogares en esta primera fase del programa.
Según el Departamento de Estado, el plan completo busca beneficiar a 196,000 familias en todo el territorio cubano.
La portavoz del Departamento de Estado, Amanda Roberson, explicó que esta iniciativa se suma a otros esfuerzos humanitarios realizados por EEUU. “Esto es adicional a los nueve millones de dólares en asistencia que estamos entregando a las personas damnificadas por el huracán Melissa el año pasado”, señaló.
Las autoridades estadounidenses indicaron que la Arquidiócesis de La Habana será la encargada de distribuir este primer cargamento.
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De acuerdo con el Departamento de Estado, la Iglesia ya identificó a las familias con mayores necesidades, incluyendo adultos mayores, personas enfermas y otros sectores vulnerables.
“Sabemos que son ellos quienes conocen dónde están las familias más necesitadas… personas mayores, enfermos y ancianos”, dijo Roberson.
El canciller cubano, Bruno Rodríguez, cuestionó la iniciativa estadounidense y aseguró que Washington no actúa por razones humanitarias. “Ni el gobierno de Estados Unidos ni el secretario de Estado tienen la más mínima preocupación humanitaria. Si realmente la tuvieran, levanten el cerco energético”, declaró.
Desde Washington, la respuesta fue inmediata. “Por mucho tiempo, el pueblo cubano ha sufrido hambre, carencias y necesidades por culpa del régimen”, sostuvo Amanda Roberson.
Antes del despegue, el avión fue cargado con suficiente combustible para completar el viaje de ida y regreso sin necesidad de reabastecerse en Cuba.
La aeronave partió de Miami alrededor de las 2:45 p.m., con dos pilotos hispanos al mando, y aterrizó posteriormente en La Habana, donde era esperada por funcionarios de la Embajada de Estados Unidos en Cuba para coordinar la recepción del cargamento.


