
Pinar del Río, -Sonalys Peña Linares lleva casi 40 años torciendo tabaco con manos mágicas y ágiles que después trascienden fronteras y contribuyen a perfeccionar la leyenda del mejor habano del mundo, salido de las tierras de la más occidental provincia de Cuba.
Cada hoja cumple una función en el tabaco, aseguró mientras torcía uno de la marca Trinidad, sin desviar la mirada de la faena a la que imprime paciencia y dedicación en la fábrica Francisco Donatién, de la localidad sede de las celebraciones centrales por el 26 de julio.
Son varias las veces que un puro pasa por sus manos y con el mismo cuidado lo perfecciona hasta que avanza en el proceso de selección por el color que presenta, anillado y envasado y por fin va a parar al embalaje que llegará al cliente principal Habanos S.A, encargado de su exportación.
Es Pinar del Río el suelo, que, por sus características especiales, produce la capa que reviste los afamados tabacos y en esta fábrica, además de Trinidad, se tuercen Vegas Robaina y Veguero, principalmente, cada uno con sus distintivos aromas, texturas, medidas y colores que van desde el rojo oscuro hasta un verde claro.
Peña Linares aseguró en declaraciones exclusivas a la Agencia Cubana de Noticias, que es bien difícil este oficio en los inicios; pero gracias a un curso de capacitación que por nueve meses ofrece la fábrica se aprenden muchas de las mañas para lograr un producto terminado de alta calidad tal y como lo exigen los requerimientos internacionales.
Unos 140 tabacos diarios es capaz de hacer esta mujer pinareña, jubilada y reincorporada hace un año por el incentivo de la buena remuneración que recibe.
Para Luis Alfredo Lago Hernández, joven de 20 años de edad, egresado de uno de los cursos de capacitación de la entidad, su vínculo con torcedores de experiencia es fundamental para perfeccionar la técnica de un buen enrollado y le dedica esmero porque está consciente de que ese producto irá a ingresar fondos exportables al país.
Esta fábrica se encuentra en la llamada Ruta del Tabaco y recibe constantemente visitas especializadas de los que quieren saber las particularidades del proceso productivo, destacó María Teresa Sánchez Hechavarría, directora de la “Francisco Donatién”.
Los planes de producción se cumplen a un 130 por ciento y los valores de venta a un 108, por lo que establecen sistemas de pagos beneficiosos para los trabajadores que pueden llegar a ganar hasta 70 mil pesos en un mes o más.
Se trabaja con la materia prima que proviene de las vegas del macizo tabacalero pinareño: Consolación del Sur, Pinar del Río, San Luis y San Juan y Martínez, comentó la directiva.
Un centenar de trabajadores llega bien temprano en la mañana y es capaz, cada uno en su responsabilidad, de garantizar un producto de alta gama que desde sus manos mágicas saldrá a recorrer el mundo.
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