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El ADN de los campeones: Argentinos Derrumbados Nunca. Pudiéramos formar varios acrósticos como este, capaces de rendir homenaje a la Albiceleste. Lo anunció Lionel Scaloni antes del evento: «No vamos a ganar la Copa, sino a defenderla» y solo resta un paso.
Este miércoles volvieron a tirar de la épica y le remontaron a Inglaterra en el Mercedes-Benz Stadium de Atlanta para derrotarlos 2-1 en la segunda semifinal del Mundial celebrado en México, Estados Unidos y Canadá.
La primera mitad apenas regaló fútbol, parecía una exhibición de artes marciales para frenar a los rivales, aunque apenas hubo cuatro amarillas en el duelo. Solo levantó suspiros un cañonazo de Enzo Fernández, arriba de la escuadra derecha de Jordan Pickford.
En el complementario Julián Álvarez casi capitaliza un pase larguísimo de su arquero Emiliano Martínez, pero el guardavallas oponente reaccionó con una espectacular mano abajo.
Sin embargo, los ingleses abrieron la cuenta al minuto 55 por un pase desde la banda diestra de Morgan Rogers que Anthony Gordon empujó en el área chica.
El cancerbero europeo se lució de nueva cuenta ante un cabezazo de Nico González tras un centro de Lionel Messi; Alexis MacAllister estrelló otro testarazo en un palo y nuevamente Nico, por la misma vía, estuvo a centímetros de celebrar el empate.
Tomas Tuchel introdujo modificaciones muy conservadoras y sobrepobló su propia área, pero nadie salió a cerrar a Enzo al minuto 85, quien soltó un bombazo a media altura hacia la derecha del portero y desató la locura de los sudamericanos.
¡Gool de Argentina!
Enzo saca un disparo de afuera del área que vence a Pickford y empata el marcador en las semifinales pic.twitter.com/p484ddbzS5
— TV Azteca Deportes (@AztecaDeportes) July 15, 2026
Justo premio para un hombre que no se cansó de asediar la meta desde cualquier distancia. Messi le realizó una asistencia genial: sacó un tiro de esquina por el costado diestro y, tras la devolución, arrastró par de marcas en el vértice de ese lado del área, lo cual abrió el espacio necesario para probar la puntería y la potencia del número 24.
En el inicio del descuento MacAllister encontró otro poste, en un remate raso desde la medialuna, y Leo peleó la pelota con todo en la derecha del área. El esférico quedó pegado a la línea lateral, lo buscó y lo centró para Lautaro Martínez, quien apareció en el medio de John Stones y Ezri Konsa para culminar otra hazaña inexplicable.
Por el otro lado, como en la semifinal de Rusia-2018 cuando una joya de tiro libre de Kieran Trippier inauguró el marcador, pero los croatas salieron de abajo, los inventores del fútbol se quedan al margen de la corona y disputarán del poco suculento consuelo del tercer lugar ante Francia este sábado.
En la disputa dorada del domingo España parte con el favoritismo, pero bien saben que cometerían un error si subestimaran a los defensores de la codiciada copa. El dios de este deporte nos permitirá apreciar la verdadera finalísima, tras la cancelación del duelo de ese nombre entre estas escuadras a inicios de año.
Y por si ese día los ibéricos merecieran los elogios, me adelanto a agradecerle al eterno diez argentino la luz de su fútbol. Al término de ese partido deberemos repetir la delirante narración de Jorge Ramos ante una famosa diana del rosarino en la semifinal de la Liga de Campeones 2014-2015, vestido de blaugrana ante el Bayern de Munich.
«Me levanto y me voy, no hay más nada para ver. Damas y caballeros, apagamos todo, que se cierre la radio, se cierre la cadena, que no haya más fútbol porque no, jamás, jamás se podrá ver nada mejor que esto». Siempre existirán genios, pero resultará muy difícil volver a disfrutar alguno capaz de llevar en sus pies las mágicas lámparas.


