
MINCEX/X
Un cargamento de leche en polvo donado por Brasil a Cuba llegó el martes 14 de julio a Santiago de Cuba, informó en sus redes el Ministerio del Comercio Exterior y la Inversión Extranjera (MINCEX), en lo que supone la entrega de nueva ayuda humanitaria que La Habana utiliza para victimizarse, mientras las inversiones en la ganadería en la Isla son insuficientes.
Según el MINCEX, este es el primer cargamento, consistente en unas 16 toneladas del alimento, de futuras entregas, hasta alcanzar 48 toneladas.
El diario oficial Granma aseguró que la operación de descarga y transporte del cargamento «se desarrolla desde la terminal aeroportuaria santiaguera en un contexto signado por el recrudecimiento del bloqueo, y de la limitación de entrada de combustibles impuesta por el Gobierno norteamericano».
El director de la Empresa Láctea Santiago, Eduardo Griñán, agradeció el donativo de Brasil que «se añade a otras muchas expresiones de su incondicional solidaridad», dijo.
El donativo se suma a un anterior envío de medicamentos y de 170.000 toneladas de arroz, 150 toneladas de frijoles negros y 500 toneladas de leche en polvo, anunciado el pasado 19 de marzo por Brasilia y canalizado a través del Programa Mundial de Alimentos (PMA).
Ninguno de los reportes indicó cómo será distribuida la leche ni a qué consumidores será destinada.
El PMA asegura tener dificultades para conseguir combustible con que repartir unas 11.000 toneladas de alimentos almacenadas en puertos cubanos y otras 8.000 ya distribuidas por el país.
Madres cubanas residentes en Guantánamo contaron en junio a DIARIO DE CUBA la situación crítica que viven para dar un vaso de leche a sus hijos, ante los altos precios que tiene en el mercado informal. Para ellas, el alimento se ha convertido en un producto de lujo, que puede llegar a costar entre 1.500 y 1.700 pesos la bolsa pequeña.
Según las mujeres, la leche fluida que se distribuye a los niños menores a través de la libreta de racionamiento en algunos territorios a menudo llega cortada y las entregas de leche en polvo por igual vía son irregulares o incompletas.
Aunque La Habana culpa a Washington del problema, en 2007 Raúl Castro prometió que cada niño cubano tendría «un vasito de leche» al día. Casi 20 años después, es una de las tantas promesas del régimen que no se cumplió.
Las autoridades cubanas señalan cada vez que pueden a EEUU. No obstante, precisamente en ese país La Habana hace compras mensuales de leche en polvo que solo en abril ascendieron a 689.593 dólares. El alimento ocupó en ese mes el puesto diez entre las principales importaciones cubanas, que encabezan la carne de pollo, maíz, huevos, carne de cerdo, entre otros productos que la destruida agricultura de la Isla antes producía, pero que ahora son comprados en países vecinos.
Necesitamos tu ayuda: apoya a DIARIO DE CUBA






Necesita crear una cuenta de usuario o iniciar sesión para comentar.