Bejarano evoca a Luis Miguel Valdés
Cultura Portada Trabajadores

Bejarano evoca a Luis Miguel Valdés

Importantes medios de prensa de Iberoamérica y Estados Unidos, así como destacadas personalidades de la cultura cubana, han expresado sus condolencias por el fallecimiento, el pasado 3 de julio, en México, del reconocido artista cubano Luis Miguel Valdés (Pinar del Río, 1949), figura notoria de las artes visuales cubanas y maestro de varias generaciones de creadores.

 

Bejarano junto con Luis Miguel en México. Al fondo, una de las obras del primero,

Agustín Bejarano Caballero (Camagüey, 1964), uno de los maestros más connotados de las artes visuales en la Mayor de las Antillas, quien fuera alumno y amigo de Luis Miguel, narró sus relaciones con el prestigioso pintor, grabador, escultor, profesor y promotor cultural cubano radicado en México desde1991 y graduado en la Escuela Nacional de Arte, quien asimismo integró el claustro fundador de Instituto Superior de Arte (ISA, hoy Universidad de las Artes).

“Luis Miguel fue el jefe del departamento de Grabado del ISA mientras yo estudiaba (1984-1989), incluso mucho antes de yo entrar a estudiar en ese centro ya lo era. Él introdujo el método Hayter en los planes de estudio del Taller de Grabado de esa institución docente de la que era su mentor, y llegó a traer al propio  señor Stanley William Hayter (Londres, 27 de diciembre de 1901-París, 4 de mayo de 1988), creador de esa técnica y uno de los grabadores más importantes del siglo XX, quien además fue fundador del Atelier 17, en París, en 1927, donde en 1986 Valdés recibió una beca en ese centro, considerado como uno de los laboratorios más importantes para el grabado moderno”.

La técnica Hayter es una forma de grabado calcográfico que permite aplicar diferentes tintas sobre una misma matriz. De esta forma, y gracias a la viscosidad de las tintas, se puede realizar en una sola pasada una impresión de múltiples colores.

Bejarano recuerda que Valdés hizo posible que Hayter impartiera esas clases magistrales venido desde Inglaterra, donde meses antes él mismo fue su alumno. También trajo a los predios de las aulas de estudio del magno recinto docente a otros renombrados grabadores que nos mostraron sus habilidades y experiencias sobre esta expresión de las artes visuales.

“Asimismo —agregó— mientras estudiaba, visitaba su casa en un edificio situado en la esquina de 19 y 42, en el Municipio Playa, casualmente muy cerca de donde vivo actualmente. Conversábamos mucho sobre arte, de grabado y muchas más historias, siempre me atendió de forma familiar y con mucho respeto. Él tenía una forma muy especial de conversar y atender a los del gremio del grabado, Luis y su familia siempre me atendieron muy bien.

“Siempre recordaré su frase de no dejar para después lo que estás pensando ahora, por muy difícil que sea su realización, esa sentencia me ayudó mucho a la realización de mi tesis Huracanes (1989), realmente muy compleja desde el punto de vista de su realización ya que eran grabados monumentales”.

 

“Era un profesor muy entregado a la enseñanza del grabado”

Apunta Bejarano que Luis Miguel “era un profesor muy entregado a la enseñanza del grabado, era un perfeccionista cuando se trataba de la calidad del grabado, inspiraba mucho respeto y confianza, uno sentía mucha seguridad y eso lo transmitía a través de su forma de explicar, de impartir el conocimiento”.

 

El-pasado19 de mayo la Embajada de Cuba en México le rindió homenaje con la inauguración de la exposición Martí hoy y siempre
El pasado19 de mayo la Embajada de Cuba en México le rindió homenaje con la inauguración de la exposición Martí hoy y siempre

Igualmente evocó la estricta disciplina que su profesor imponía entre los alumnos y en tal sentido contó una anécdota que nunca ha olvidado: “en mi afán de aprender las técnicas de Grabado yo entraba al taller en horas de la noche para trabajar y aprender de los alumnos que estaban en tesis o en años superiores. Esto conllevó que me sancionarán un mes sin poder entrar al taller de Grabado en horas extras. Esa decisión fue de Luis Miguel”.

Sin embargo, los vínculos afectivos entre el alumno y el profesor, basados en el reconocimiento y el respeto mutuos, se hicieron evidentes cuando Luis Miguel escribió las palabras al catálogo para la exposición Huracanes, presentada por Bejarano, como su tesis en el ISA,  en el Castillo de la Fuerza, en junio de 1989:  “Asistir a las jornadas interminables del trabajo de creación de este ´enfant terrible´ del grabado (por mencionar sólo el encasillamiento académico que define su Trabajo de Diploma), es penetrar en el centro gravitacional de una tormenta abarcadora y absorbente, donde uno siente que se gesta algo serio, profundo y convincente.  Entre los destrozos de tintas, papeles y pegamentos que va dejando a su paso, surgen los vientos limpios de esos momentos de calma en que uno sale a observar si el tornado dejó algo útil entre los desastres”, subraya el mencionado texto.

 

Condolencias de la Embajada de Cuba en México

En una nota difundida por Norma Rodríguez Derivet, agregada cultural de esa sede diplomática, la Embajada de Cuba en México, expresa “sus más sentidas condolencias a sus familiares, amistades, discípulos y a toda la comunidad artística”; en tanto publicó varias imágenes “para rendir homenaje a su vida, a su obra y a su extraordinario magisterio”.

 

Foto de Luis Miguel publicada por la Embajada de Cuba en Mexico.
Foto de Luis Miguel publicada por la Embajada de Cuba en Mexico.

Según el texto publicado Rodríguez Derivet, “obras de Luis Miguel Valdés forman parte de la colección que atesora la Embajada de Cuba en México. Entre ellas destaca el grabado del Guerrillero Heroico Ernesto Che Guevara, que da nombre a uno de los salones de la Misión. A propósito, el pasado 19 de mayo, la Embajada de Cuba en México le rindió homenaje con la inauguración de la exposición Martí hoy y siempre, integrada por dieciocho grabados dedicados a nuestro Héroe Nacional, realizados por el artista en las décadas de 1970 y 1980. Hoy, al despedirlo, evocamos también aquel encuentro como reconocimiento a una vida consagrada al arte y a la enseñanza”.

Por su parte, el Museo de Arte Contemporáneo de las Américas (MoCAA) igualmente lamentó “el fallecimiento de Luis Miguel Valdés Morales, el pintor, grabador, escultor, profesor y promotor cultural cubano cuya obra se movió con notable libertad entre la tradición gráfica, la imaginación arquitectónica, y las nuevas tecnologías que comenzaron a remodelar la práctica artística a finales de la XX siglo.

“Para MoCAA —agrega—, Luis Miguel Valdés deja el ejemplo de un artista que entendió la grabación como un campo de invención, disciplina y continuidad cultural. Su trabajo llevó a La Habana a través de las fronteras sin reducirla a la nostalgia. Seguió siendo una arquitectura viva de línea, cuerpo, piedra, fantasía y memoria.

“El Museo de Arte Contemporáneo de las Américas extiende sus más sinceras condolencias a sus familiares, amigos, colegas, estudiantes, y a los muchos artistas cuyos caminos se cruzaron por La Siempre Habana”.

 

Otros artistas e intelectuales cubanos expresan sus sentimientos

El prestigioso pintor cubano Mario Portela, al conocer la fatídica noticia, dijo: “Muy triste e inesperada noticia, lo sentimos muchísimo, siempre fue buen amigo, buen padre, buen esposo, recordamos la última vez en su taller donde pasamos un día muy agradable junto a su querida María Antonia, llegue a tí Mary y a tus hijos nuestras condolencias”.

 

Maestro y alumno en el taller de grafica La Siempre Habana
Maestro y alumno en el taller de gráfica La Siempre Habana

Waldo Leyva, poeta, ensayista, narrador y periodista, Premio Nacional de Literatura 2024, enfatizó: “No creí inicialmente la noticia, no parecía posible, pero es verdad y deja un mal sabor. Lo lamento, fue mi amigo y siempre lo recordaré con admiración y respeto”.

Otros destacados artistas y escritores, como José Omar Torres  y Luis Toledo Sande, también manifestaron sus  condolencias por la lamentable noticia.

Pionero del arte digital en Cuba

Luis Miguel fue, además, uno de los pioneros del arte digital en Cuba al desarrollar, durante la década de 1980, algunas de las primeras experiencias de creación artística mediante tecnologías digitales en el país. A lo largo de su extensa trayectoria recibió importantes reconocimientos en Cuba y en el extranjero. Realizó más de cincuenta exposiciones personales y participó en numerosas muestras pioneros del arte digital en Cuba colectivas. Su obra fue presentada en diversos países de América, Europa, Asia y África, contribuyendo a la proyección internacional del arte cubano.

En México continuó desarrollando una intensa labor creativa, docente y de promoción cultural. Junto al poeta mexicano Cuitláhuac Rangel fundó en el año 2000 el taller de gráfica La Siempre Habana, un proyecto que se consolidó como un espacio de creación, formación e intercambio artístico, así como un punto de encuentro para creadores de Cuba, México y otras latitudes.

 

Compartir…

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *