Foto: RRSS
Texto: Fede Gayardo
Una de las marcas vinculadas a la historia cervecera de Cuba vuelve a ocupar espacio en Miami, luego de que los descendientes de la familia fundadora de Cervecería La Tropical relanzaran Crystal. La noticia sale a la luz después de un prolongado proceso judicial que les permitió recuperar los derechos sobre los elementos originales que identificaron durante décadas a la popular bebida.
Al frente de este proyecto se encuentra Manny Portuondo, integrante de la quinta generación de la familia Blanco Herrera, fundadora en 1888 de La Tropical en La Habana.
La empresa fue expropiada a comienzos de la década de 1960 por el Gobierno de Fidel Castro, pero sus herederos emprendieron años después una batalla para recuperar internacionalmente las marcas asociadas al negocio familiar.
En declaraciones a la agencia EFE, Portuondo calificó el regreso de Crystal como una “victoria” que trasciende los intereses empresariales y toca directamente la memoria de varias generaciones de cubanos.
“Nuestra marca regresa a casa y eso significa mucho orgullo, no solamente para mi familia, la familia Blanco Herrera, que fue la familia fundadora de la cervecera, pero yo creo que también para la comunidad cubana”, manifestó.
La historia detrás del relanzamiento comenzó hace casi tres décadas. Según explicó el empresario, en 1998 puso en marcha una estrategia jurídica destinada a recuperar los registros y derechos de las marcas en diferentes países y evitar que el Gobierno cubano pudiera utilizar legítimamente los nombres de La Tropical y Crystal.
El camino no resultó sencillo. Aunque Portuondo consiguió inaugurar en 2021 una nueva Cervecería La Tropical en Miami, el litigio sobre los derechos relacionados con la imagen comercial de Crystal impidió entonces incorporar la emblemática cerveza al proyecto.
La sede miamense fue concebida precisamente como un puente con la historia de la antigua fábrica habanera. El establecimiento cuenta incluso con jardines inspirados en los espacios que formaban parte de la cervecería original de La Habana, en un intento por conservar la identidad de una empresa estrechamente ligada a la cultura cubana.
Ahora, después del fallo favorable de una corte de Miami, la bebida regresa al mercado bajo el nombre de Tropi Crystal, una denominación que busca mantener su relación con La Tropical.
La nueva cerveza ha sido elaborada tomando como referencia la receta original de 1928, año en que surgió Crystal para responder a los cambios en los gustos de los consumidores cubanos, que comenzaban a preferir bebidas más ligeras y apropiadas para las altas temperaturas de la Isla.
Portuondo explicó que aquella fórmula fue diseñada cuando el público estaba “migrando a cervezas más ligeras, más tomables, más para los climas tropicales, con un poquito menos de alcohol”.
La victoria judicial permitió además recuperar varios de los elementos visuales históricamente asociados con Crystal. Entre ellos aparece la palma real, árbol nacional de Cuba, así como la combinación de verde, rojo y blanco que durante años hizo reconocible el producto entre los consumidores.
“Recuperamos la combinación de colores, que es el verde, el rojo y el blanco, que de nuevo es algo que reconoce el consumidor cubano en cualquier parte del mundo”, explicó Portuondo a EFE mientras mostraba una de las nuevas latas.
Para el descendiente de los fundadores de La Tropical, el regreso de la marca representa también un mensaje dirigido a los cubanos que perdieron negocios, propiedades y proyectos familiares después de la llegada del castrismo al poder.
“Crystal es un símbolo de que ‘sí se puede’, sí se puede tomar acción, sí se puede recuperar lo que se perdió y sí se puede pensar en un futuro que va más allá de Cuba”, afirmó.
Portuondo, nacido en Miami e hijo de un preso político que permaneció dos años encarcelado en Cuba, prefiere no conceder protagonismo a la compañía estadounidense contra la que mantuvo el litigio. Asegura desconocer quiénes estaban detrás de esa empresa y considera que el verdadero significado de estas batallas se encuentra en la defensa de la identidad y el patrimonio del exilio cubano.
“Siempre he visto desde que empecé este proyecto en el 98, que estos esfuerzos no importa dónde son, siempre es contra Cuba, (con) la idea de que nos pueden sacar de Cuba, pero nunca sacan a Cuba de nuestro corazón. Y siempre, no importa dónde estemos, siempre seremos cubanos”, subrayó.
En ese empeño por conservar las raíces familiares, el empresario considera que cada generación tiene la responsabilidad de proteger la cultura y la historia recibidas de sus antepasados.
“Yo creo que todas las generaciones cubanas tienen un deber, un deber a hacer lo que ellos puedan hacer para mantener su herencia, su cultura y que nunca los borre, y para mí Tropical es parte de ese esfuerzo”, agregó.
El relanzamiento llega además en un momento en que parte de los cubanos en Estados Unidos observa con atención los acontecimientos políticos relacionados con Cuba y las posibilidades de cambios futuros en la Isla.
Portuondo reconoció que comparte la incertidumbre y las esperanzas de numerosos cubanos, aunque advirtió que cualquier transformación debería conducir a una ruptura real con el sistema político actual.
La posibilidad de regresar algún día a Cuba y reconstruir allí la cervecería fundada por sus antepasados continúa siendo, por ahora, una aspiración cuyo cumplimiento dependerá de circunstancias políticas que escapan de sus manos.
Mientras ese futuro permanece abierto, la recuperación y el relanzamiento de Crystal en Miami permiten a los descendientes de la familia Blanco Herrera rescatar una parte de un legado empresarial iniciado en La Habana hace más de 130 años.
Para Portuondo, la nueva Crystal no representa únicamente el regreso de una cerveza al mercado, sino la reivindicación de una historia familiar y de una identidad cubana que sus propietarios se negaron a dar por perdida.

